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¿Por qué Ayotzinapa? Las vicisitudes político-pedagógicas de las

Escuelas Normales Rurales en México

 

 

Beatriz Cadena Hernández1

Universidad Nacional Autónoma de México

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Con las siguientes líneas busco abrir algunas reflexiones sobre el proyecto educativo y político de las Escuelas Normales Rurales (ENR) en México y con ello señalar que los acontecimientos del 26 de septiembre de 2014 en la Normal Rural “Profr. Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, no es un hecho aislado sino que históricamente las ENR se han visto atravesadas por tensiones para llevar a cabo su proyecto pedagógico, siendo perseguidas y golpeadas sistemáticamente por el gobierno mexicano.

 

Las ENR surgen como resultado de la Revolución Mexicana, en la década de 1920, para el campo, la principal demanda fue el reparto agrario, pero muy vinculado a ella estaba el acceso a la educación haciendo de esta un derecho constitucional y no un privilegio, pues representaba una posibilidad de abandonar la condición de pobreza del campesino. Desde ese momento la unión del pueblo hizo valer el derecho fundamental de la educación pública y gratuita.

 

Las ENR provienen de un proyecto pedagógico que se basa en la relación educación- trabajo, en ese sentido se perfiló formar a un maestro rural, líder en las comunidades, pues por su formación debían promover valores cívicos y combatir el poder del hacendado y del clero (Ramírez, 2014: 149-150). A través de sus planes y programas de estudio se comenzaron a formar profesionales críticos, analíticos y reflexivos para entender las desigualdades e injusticias, siendo tarea esencial de los profesores rurales enseñar a sus estudiantes cuáles son sus derechos y cómo defenderlos: “Vamos a lugares marginados a enseñar a leer y escribir, pero también a fungir como médicos, albañiles, agricultores, carpinteros, herreros, de todo. Además, nosotros vamos a donde los egresados de las normales urbanas no quieren ir” (Camacho y Hernández, 2008).

 

Los estudiantes de las ENR crearon la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) en 1935, con el objetivo de que, además de cumplir con sus materias del plan de estudios oficial (Licenciaturas en educación preescolar y primaria), se iniciaran en lecturas y trabajos de un plan de estudios alterno de formación política (materialismo- dialéctico, historia política y social, derechos humanos, etc.), así como el poder defender sus derechos básicos como el sistema de internado, comedor y beca para cada estudiante; el sostenimiento de los módulos de producción (ganado bovino, caprino, lanar;

 

1 Estudiante de la Maestría en Pedagogía (UNAM) y ayudante de investigación del programa “Alternativas

Pedagógicas y Prospectiva Educativa en América Latina” (APPEAL)

 

 

 

 

y milpas de maíz, avena y sorgo, y huertas), talleres de carpintería y herrería, y grupos culturales (música tradicional, danza, payasística) y deportivos (fútbol, básquetbol, voleibol, atletismo y natación), la FECSM ha permitido que el ethos político-pedagógico del estudiante de las Normales Rurales logre sobrevivir estos 73 años.

 

Si bien en ese primer ideario las ENR ensalzaban al maestro como un profesionista combativo y comprometido con la sociedad, el gobierno lo comenzó a ver como una amenaza, pues las comunidades se atrevieron a alzar la voz exigiendo condiciones de vida digna. Ante la precarización de las condiciones para los futuros maestros, en julio de 1940, una veintena de las ENR se fue a la huelga, exigiendo una mejor alimentación, reconstrucción de sus edificios escolares y dotación de material de estudios; a partir de ese momento comenzaron a recibir acusaciones de ser semilleros de comunistas, en 1950 el gobierno de Miguel Alemán anunció el cierre planteles y la reducción de los años de estudio. Durante la Guerra Sucia (de 1960 a 1980) hubo persecución, desaparición forzada y asesinatos de docentes y alumnos, sobre todo del estado de Guerrero, acusándolos de ser guerrilleros; estas acusaciones fueron creando la imagen de un enemigo para el Estado.

 

En las últimas tres décadas se incorporan una serie de restricciones para los normalistas, entre ellas se encuentran las reformas educativas para convertirlas en instituciones técnicas, aumentar el nivel de acuerdo a estándares de “calidad” impuestos por organismos internacionales, la descentralización de la educación básica, una evaluación para el otorgamiento de plazas a través del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL) o el examen de oposición, disminución excesiva de la matrícula, disminución del presupuesto, eliminación de becas, y cierre de los internados o de las escuelas, entre otras formas de desaparecer el modelo educativo orientado a los hijos de campesinos.

 

La educación neoliberal en México es abanderada por el Estado a través de la Secretaría de Educación Pública en el gobierno federal, así como en los estatales y locales, mientras que los medios de comunicación, organizaciones “civiles” con fines empresariales (como “Mexicanos Primero”) son los que mantienen una política de desmantelamiento de la educación pública, siendo las primeras de la lista las Normales Rurales. Clara muestra de este proceso es el cierre de 30 de las 46 escuelas que existen desde 1922, mientras que las

16 sobrevivientes2  reciben una constante amenaza y hostigamiento. A continuación se

 

 

 

 

 

2 Las ENR que funcionan en la actualidad son: 1) ENR “Justo Sierra Méndez”, en Aguascalientes; 2) ENR “Justo Sierra Méndez”, en Campeche; 3) ENR Mactumactzá, en Chiapas; 4) ENR “Ricardo Flores Magón”, en Chihuahua; 5) ENR “J Guadalupe Aguilera”, en Durando; 6) ENR “Profr. Raúl Isidro Burgos”, en Guerrero; 7) ENR “Miguel Hidalgo de Atequiza, en Jalisco; 8) ENR “Gral. Lázaro Cárdenas del Río”, en Estado de México; 9) ENR “Vasco de Quiroga”, en Michoacán; 10) ENR “Gral. Emiliano Zapata”, en Morelos; 11) ENR Vanguardia, en Oaxaca; 12) ENR “Carmen Serdán”, en Puebla; 13) ENR “Gral. Plutarco Elías Calles”, en Sonora; 14) ENR de Tamaulipas “Mtro. Lauro Aguirre”, en Tamaulipas; 15) ENR “Lic. Benito Juárez” en Tlaxcala; 16) ENR “General Matías Ramos Santos”, en Zacatecas.

 

 

 

 

presentan algunos hechos que muestran cómo el Estado en los últimos años ha usado la violencia desmedida en contra de las ENR, sus profesores y sobre todo sus estudiantes.3

 

Durante la administración de Enrique Peña Nieto como gobernador del Estado de México, y después de la firma de la Alianza por la Calidad de la Educación (2008), 800 granaderos amenazan la ENR Lázaro Cárdenas, en Tenería. El mismo año, pero en Michoacán, para evitar la manifestación de estudiantes normalistas, la policía estatal enfrentó a los jóvenes quedando detenidas 130 mujeres y 3 hombres. La ENR Mactumactzá, Chiapas, exige la reactivación de su escuela al ser violentamente desalojada en 2003 (S/A,

2003); el 2 de junio del 2010, Policías Estatales desalojaron a las alumnas de la Escuela

Normal Rural Justo Sierra, en Aguascalientes en donde detuvieron a 23 de ellas.

 

El 12 de diciembre de 2011 se dio un ataque a estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en Chilpancingo, cuando elementos policiacos desalojaron a los normalistas con disparos de armas de fuego y gases lacrimógenos; ante la situación de violencia los jóvenes normalistas corrieron para escapar de los disparos. El saldo de la represión fue de 2 normalistas muertos,

18 detenidos, y un número indeterminado de heridos. El 21 de agosto del 2012 los alumnos de la Escuela Normal Rural José Guadalupe Aguilera en Durango, fueron detenidos arbitrariamente por agentes estatales, cuando policías antimotines de la Fiscalía General del  Estado ingresaron  de manera  irregular  a la institución,  golpearon  y  detuvieron  a estudiantes y padres de familia, dejando como saldo del operativo 38 lesionados, tanto civiles como agentes.

 

Uno de los sucesos más impactantes en los medios, por las evidencias que lograron circular en las redes y los testimonios de los estudiantes, fue la ocupación de fuerzas policíacas en escuelas normales rurales del Estado  de Michoacán de Ocampo la cual tuvo como consecuencia 176 detenidos y 6 estudiantes desaparecidos; el gobernador Fausto Vallejo, declaró a los medios que: “no se negociará la libertad de los normalistas”, “se aplicará nuevamente la ley a todos aquellos que están violando el Estado de derecho con manifestaciones ilícitas” (Casillas, 2012; S/A, 2012). Durante la noche del domingo 14 y la madrugada del lunes 15 de octubre, alrededor de las cuatro de la mañana, la Policía estatal y la Policía Federal emprendieron un operativo para rodear e incursionar en la Escuela Normal Indígena de Michoacán  ubicada en San Francisco Cherán, la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga de Tiripetío Michoacán y el Centro Regional de Educación Normal de Arteaga, las tres de manera simultánea, los alumnos declararon las atrocidades que el judicial arremetió contra ellos.

 

 

 

 

3 Si bien son pocos los medios que informan sobre estos acontecimientos, algunas noticias logran circular en periódicos locales, nacionales y electrónicos o a través de los boletines informativos de la FECSM con titulares como los que siguen: “Pretenden eliminar a las normales rurales” (s/a, 2008), “Tiripetío: Razones de una revuelta” (Hernández, 2008); “Cierra Pablo Salazar la normal de Mactumactzá” (s/a 2003), “Cañada Honda: la convicción del normalismo rural”  (Hernández, 2010); “Comunicado de la FCSM sobre la represión en la Normal de Aguilera, Durango”.

 

 

 

 

Como se podrá ver, son los asesinatos, las persecuciones, las órdenes de aprehensión, los operativos, los ataques directos y mediáticos, los linchamientos, el desprecio, el racismo y la discriminación los que manifiestan que el Estado actúa de forma premeditada en contra de las  ENR.

 

Se habla desde hace tiempo de la crisis de la educación, pero es necesario detenerse a analizar el problema. Acuñado por el discurso político educativo posterior a la Segunda Guerra Mundial, este aludía a las formas “modernas” de transmisión de la cultura, pero sobre todo se refería a las insuficiencias en el cumplimiento de la meta más importante de los sistemas educativo modernos: la construcción de espacios públicos abarcativos del conjunto de la población y productoras de ciudadanos, sin embargo en América Latina esas discusiones están atravesadas por el desarrollo desigual de las sociedades (Puiggrós,

1996). En el siglo XXI la crisis es orgánica, con la situación actual se evidencia que el neoliberalismo pedagógico tiene mayores propósitos disolventes que constructivos, su negación del conflicto como constitutivo de lo social y su convicción sobre la propia

omnipotencia lo han llevado a despreciar el pasado y futuro de los pueblos.

 

Por eso es responsabilidad de sectores democráticos y populares proyectar nuevas articulaciones para rescatar las tareas educativas de un programa pedagógico de estas características, que estaba avanzado y que fue interrumpido. Avanzar hacia una prospectiva de la educación con el sostenimiento de los espacios populares de formación. Ya es bien sabido que FUE EL ESTADO quien encabezó proyectos de destrucción y muerte, ante ello, los universitarios, profesionistas y el pueblo debemos hacer nuestro el compromiso con aquellos sectores más vulnerables, y contra el capitalismo rapaz. El programa pedagógico de las Escuelas Normales Rurales desaparecerá cuando ya no haya más niños que formar y mientras la pobreza, la injusticia y la desigualdad sean el modo de vida de la mayoría.

 

 

 

Referencias

Ramírez Castañeda, Elisa (2014), La educación indígena en México, México, PUIC-UNAM. Puiggrós,  Adriana  (1996),  Presencias  y  ausencias  en  la  historiografía  pedagógica

latinoamericana, en Héctor Rubén Cucuzza (Comp.) Historia de la educación en debate, Buenos Aires, Miño y Dávila Editores.

 

 

 

Hemerografía

 

Camacho, Zósimo y Julio Hernández (2008), “La resistencia de las normales rurales”, en Contralínea [en línea], publicado el 1 de abril de 2008, año. 5, No. 99. Recuperado de http://goo.gl/B88wHE  en 2014.

 

 

 

 

Casillas, Sayra (2012), No se negociará la libertad de los normalistas consignados: Fausto Vallejo, en Cambio de Michoacán, [Periódico en Línea] Disponible en: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=184517

 

Comunicado de la FCSM sobre la represión en la Normal de Aguilera (2012), Durango, en Periódico El Comienzo [en línea].            Disponible en: http://periodicoelcomienzo.blogspot.mx/2012/08/comunicado-de-la-fecsm-sobre-la.html

 

Hernández, Luis (2008), Tiripetío: Razones de una revuelta, en La Jornada [Periódico en línea] Disponible en http://www.jornada.unam.mx/2008/12/02/index.php?section=opinion&article=017a1pol

 

Hernández Navarro, Luis (2010), Cañada Honda: la convicción del normalismo rural, en La Jornada [Periódico en Línea] Disponible en: http://www.jornada.unam.mx/2011/12/13/opinion/021a2pol

 

S/A, (2003), Cierra Pablo Salazar la normal de Mactumactzá en Proceso [Revista en línea]

http://www.proceso.com.mx/256389/cierra-pablo-salazar-la-normal-mactumactza

 

S/A (2012), Desalojo de normalistas desata violencia, en El Universal [periódico en línea], Disponible en: http://archivo.eluniversal.com.mx/primera/40551.html



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