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Impacto de la guerra del narcotráfico en el rap de Monterrey. El caso de Mexican Fusca

Impacto da Guerra contra o narcotráfico no Rap de Monterrey. O caso de Mexican Fusca

Impact of the Drug War in the Monterey Rap Music. The Case of Mexican Fusca

 

 

 

Erik Mejía Rosas

Colegio de Historia y Estudios de Humanidades,

Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)

Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Noreste

mex_fus@hotmail.com

 

 

 

Resumen: El presente trabajo aborda los efectos del crimen organizado en la escena del rap en Monterrey, concentrándonos en dos puntos: los eventos y las producciones musicales locales del grupo de rap Mexican Fusca, del cual formo parte. El objetivo es mostrar los cambios que un conflicto armado produce en una escena musical, así como los aspectos violentos que modifican las producciones culturales urbanas que giran alrededor de la música. En la primera mitad del trabajo se abordará el sexenio 2006-2012, cuando Felipe Calderón funge como presidente de México y declaró la “guerra” al crimen organizado; en la segunda parte, narraré mí experiencia respaldándome con algunos temas musicales.

 

Palabras clave: guerra, narcotráfico, crimen, hip-hop, rap.

 

 

Resumo: O presente trabalho aborda os efeitos do crime organizado na cena de Rap em Monterrey, concentrando-se em dois pontos: os eventos e as produções musicais locais do grupo de Rap Mexican Fusca, do qual faço parte. O objetivo é mostrar as mudanças que um conflito armado produz em uma cena musical, assim como os aspectos da violência que modificam as produções culturais urbanas que giram ao redor da música. Na primeira metade do trabalho, se abordará o período entre 2006-2012, quando Felipe Calderón atua como presidente do México e declara a "guerra" ao crime organizado; na segunda parte, narrarei minha experiência através de alguns temas musicais.

 

Palavras-chave: guerra, narcotráfico, crime, hip-hop, rap.

 

 

Abstract: This paper approaches the effects of organized crime in the scene of rap music in Monterrey, concentrating on two points: the events and the local music productions of the rap band Mexican Fusca, of which I am a member. The objective is to show the changes that an armed conflict produces in the music scene, as well as the violent aspects that modify the urban cultural productions around music.  The first half of the paper addresses the presidential term 2006-2012 when Mexico’s former president Felipe Calderón declared “war” to the organized crime; in the second half, I narrate my experience supporting it with some songs.

 

Key words: war, drug trafficking, crime, hip-hop, rap music.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Citar este artículo:

 

Mejía Rosas, Erik. 2016. “Impacto de la guerra del narcotráfico en el rap de Monterrey. El caso de Mexican Fusca”. Revista nuestrAmérica 4 (8) julio-diciembre: 55-66

 

 


 

1. Introducción

 

El hip-hop surgió como una expresión cultural a mediados de la década de 1970 entre los jóvenes afro-estadounidenses y latinos de escasos recursos del Sur del Bronx y Harlem, en la ciudad de Nueva York (Chang 2014). A pesar de las limitantes que se presentaron durante su génesis (racismo, opresión policiaca y marginación), ha logrado expandirse alrededor del mundo con diferentes acepciones y estilos, según las personas que practican alguno o varios de los cuatro elementos artísticos que lo conforman. Estos elementos son: el Rap, el Djing, el Break dance y el Graffiti (Reyes 2010), cada uno con un conjunto de reglas explícitas e implícitas que varían y evolucionan de forma distinta dependiendo del contexto que las condiciona.

 

El rap se define como un estilo musical en que, con un ritmo sincopado, la letra, de carácter provocador, es más recitada que cantada (Reyes 2010). Los que practican o escuchan este tipo de música se hacen llamar raperos. Entre sus características están la “gran” variedad de subgéneros, fusiones, estilos, ritmos y las diferentes temáticas (política, cultura, amor, crítica social, delincuencia, conflictos callejeros, egocentrismo, etcétera). Algunos de estos subgéneros son: rap alternativo, rap instrumental, rap metal, rap reggae, rap hardcore, rap conciencia, gangsta rap y chicano-rap

 

En Monterrey el rap underground y el chicano-rap llega por la circulación de bienes culturales producto de la migración de retorno y la cadena migratoria; el rap comercial llega por los medios de comunicación. El estilo que prevalece es el primero, que consiste en mostrar las vivencias del barrio con un rechazo a la comercialidad. El grupo de rap al que pertenezco, Mexican Fusca, está influenciado por el rap underground y el chicano-rap. Oriundo del municipio de Guadalupe, Nuevo León, cuenta con 20 años en la escena del rap regio. Los integrantes son: Sally Mexica, Fer Mexica y Fusca Mexica.

 

Para abordar este trabajo a partir de mi experiencia en la agrupación, las fuentes que se utilizaron fueron: notas periodísticas, audiovisuales, bibliográficas y trabajo de campo, complementadas con mi trayectoria de rapero, pues formé parte de la escena del rap durante la temporalidad que indicamos en el trabajo. Por ser la guerra contra el narcotráfico el marco donde se encuadra nuestra investigación es necesario contextualizar algunos hechos para mostrar los objetivos arriba señalados.

 


 

2. Plaga y muerte. La ‘guerra’ contra el narco

 

Antes de ser elegido presidente de México, Felipe Calderón propuso llevar a cabo una guerra contra el narco:

 

Quiero ser absolutamente claro y honesto con ustedes, porque no será fácil, porque no será rápido, porque no será sencillo. Enfrentar a la delincuencia implicará tiempo, dinero, y va a implicar también pérdida de vidas humanas (Núñez, 2006).

 

Y así sucedió. Los enfrentamientos entre los cárteles, homicidios y ejecutados, aumentaron considerablemente, a pesar de los operativos realizados por las Fuerzas Federales, el Ejército y la aprehensión de miembros de cárteles. Dichas acciones no hicieron que disminuyeran los índices de inseguridad, a pesar que en México se registraron menos muertes que en la Colombia de los años ochenta, no obstante, las estadísticas no consideraron las nuevas estrategias de desaparecer rastros y matar a los enemigos, esto trae consigo:

 

… más muertos entre los cárteles y grupos del narco, más bajas entre los cuerpos policiacos y de investigación, más muertos entre las autoridades municipales, estatales y más decesos entre los inocentes que tienen la mala suerte de estar donde se presentan los enfrentamientos (Gutiérrez, Magdaleno y Yañez 2010, 111).

 

En Monterrey, las notas periodísticas referentes al narcotráfico y que tratan de los grupos antagónicos que se disputaban la plaza, datan desde el 2001, cuando El Cártel del Golfo, con su brazo armado Los Zetas, (algunos de ellos desertores del Grupo Especial de Fuerzas Aeromóviles del Ejército, GAFES), buscaban desplazar a los narcotraficantes conocidos como Los Chachos, que controlaban parte del Noreste de México (Ramírez y Castro 2012). En el 2003, la PGR anunciaba que el Cártel de Sinaloa, dirigido por El Chapo Guzmán, disputaba la plaza de Nuevo León contra El Cártel del Golfo, dirigido por Osiel Cárdenas Guillén (Barajas 2003).

 

Sin embargo, los hechos relacionados con el crimen organizado se recrudecieron con la declaración de la guerra al crimen organizado por parte del gobierno de FECAL, pues en Nuevo León, el número de homicidios aumentó: en 1997 se registraron 325; en 2005, fueron 619; y en 2008, los homicidios ascendieron a 732 (Gutiérrez, Magdaleno y Yañez 2010, 112).

En el 2007, Carlos Castresana, representante de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, aseguraba que los cárteles se disputaban la plaza de Monterrey “porque es uno de los principales accesos al mercado norteamericano y un punto importante para el consumo de drogas”, Además, mencionaba lo siguiente:

 

La situación de Nuevo León hoy es muy parecida a la que tenía Medellín en los años 80: una ciudad próspera con mucha industria, actividad económica, con una infraestructura de servicios y de turismo que crecientemente empieza a caer en manos de la delincuencia organizada, que llega para quedarse… Somos escenario de una guerra de poder por el control del territorio en dos sentidos: como corredor y como lugar prioritario de consumo… Eso hace que Monterrey, que es una capital con mucho poder adquisitivo, se convierta en un mercado prioritario para los grupos, lo que no era antes hace cinco o 10 años (Martínez 2007)

 

Desde el 2006 aumentaron las víctimas civiles que no tenían nada que ver con el narco, por estar en lugares donde se cometían atentados o enfrentamientos (Flores 2007). No obstante, con la separación de Los Zetas y el Cartel del Golfo en el 2009 inició una “guerra dentro de la guerra” donde también participó el Ejército; en febrero del 2010 tan sólo 5 días hubo 30 muertos en Tamaulipas, según la prensa. Los enfrentamientos eran entre el Ejército y el crimen organizado, pero también entre los “nuevos” rivales (El Norte 2010). La guerra, se expandió a Monterrey, donde las pandillas ya no eran un dolor de cabeza para las autoridades, pues el crimen organizado las había “replegado” o “absorbido”.

 

 

3. Bienvenidos a Nuevo León. Rangos del crimen organizado y áreas en pugna

 

Para hacer frente a este conflicto, en Monterrey, el crimen organizado comenzó a reclutar jóvenes integrantes de pandillas o conocidos de los miembros que ya se habían alistado. Primero, iniciaban como halcones, que eran informantes encargados de espiar las actividades de las autoridades y de los grupos rivales (Gonzales 2013).

 

Los ubicaban en puntos estratégicos otorgándoles un teléfono celular o radios (Nextel) para que con eso pudieran comunicarse; en otros casos, disfrazaban su labor con algún puesto de comidas, para pasar “desapercibidos” e informar las actividades de otros grupos del crimen organizado y de las autoridades, así, alertaban a los puntos de venta de droga o a los comandos que patrullaban la ciudad, cuando veían algo sospechoso.

 

Estos últimos eran llamados estacas y se encargaban de proteger a los comandantes y de atender el llamado en los enfrentamientos contra el Ejército o el cártel contrario, en los famosos topetones. En camionetas o automóviles de modelo reciente, también protegían los puntos de venta de drogas, pues frecuentemente, los cárteles rivales iban a “reventarlos” con armas de fuego para controlar la venta y la plaza.

 

Los comandantes, manejaban camionetas de lujo, al igual que los estacas, e iban acompañados por otros tres elementos “armados hasta los dientes”. A cada comandante se le “asignaba” una plaza, no por municipio, sino por punto estratégico. El municipio de Guadalupe era llamado La Lupita; Ciudad de Juárez era conocido como El Tamal; Cadereyta, La Lumbre; Monterrey, La Silla (en algunos casos también se le llamaba así en Guadalupe) o El Reyno; San Nicolás de los Garza, San Nico; de Apodaca y Santa Catarina desconozco los nombres. Las zonas de control podían abarcar dos municipios, por ejemplo, La Lupe abarcaba parte de Ciudad de Juárez y Guadalupe, San Nico parte de Guadalupe y San Nicolás. Estas zonas o plazas eran disputadas por Los Zetas y El Cártel del Golfo, y pronto, la guerra tendría impacto en la escena del rap en Monterrey.

 

 

4. Eventos de rap

 

Cuando supe de los primeros eventos de rap donde permitían “trabajar” al crimen organizado fue en el año 2008, donde el rapero texano Juan Gotti era el estelar. En un principio no afectaba la organización del evento porque la plaza estaba controlada. Participamos en ese evento porque con Mexican Fusca nos encontrábamos promocionando el álbum titulado Semper Ascendens. Al ver que la escena estaba muy dividida decidimos realizar nuestros propios eventos para impulsar nuestro CD.

 

De enero del 2009 a principios al 2012 organizamos, junto a nuestra crew (Lifestyle del Calpilli, Coalición de Insurgentes) y alianzas (SA, KM, Alianza VLEC), 27 eventos de rap, (sin contar a los que nos invitaban otros grupos que no formaban parte de nuestras coaliciones), es decir, alrededor de 6 eventos por año.

 

En un principio la respuesta de los asistentes era favorable para nosotros, sin embargo, a partir de algunos eventos realizados en el Indios Bar donde había operativos por parte de un grupo del crimen organizado y el Ejército, las tocadas de rap comenzaron a verse vacías.

 

Se necesitaba más que las redes sociales para impulsarlas (impresión de flyers, repartición en puntos estratégicos por miembros de la crew, era como “volver” a los años noventa), pues aunque la asistencia fuera buena, los oyentes no se quedaban hasta el final, por temor a que el evento fuera intervenido por algún grupo del crimen organizado o el Ejército, que siempre entraban con armas largas, a veces “terminando” el evento de tajo.

El Indios Bar era el lugar más céntrico para organizar eventos porque se encontraba frente a Interplaza Shoptown, un lugar fácil de localizar en Monterrey. Cada sábado había una tocada de rap. Cuando cerró, nos vimos afectados, pues el administrador del lugar cambió los eventos que ya estaban en puerta para otro lugar no conocido por los raperos: El Penthouse o Porky’s, cerca de la Zona Rosa de Monterrey. En la planta baja era cantina, en  el segundo piso table dance y en el tercero se realizaban las rapeadas. Un evento organizado por nuestra crew, se suspendió en el indios Bar y se cambió al Penthouse. En menos de 5 días modificamos el flyer e hicimos un recorrido para cambiarlos por el de la nueva dirección, sin embargo, no era tiempo suficiente para que la gente que ya había visto la propaganda con un mes de anterioridad se enterara.

 

El evento iba muy bien hasta que el Ejército intervino para hacer un “chequeo de rutina”, cuando terminaron, muchas personas decidieron irse, pero aun así continuamos programando a los grupos que quedaban. Al final del evento secuestraron a un miembro de nuestra crew; apareció una semana después muerto.

 

Estos casos al principio no eran muy comunes en los eventos de rap, pero cuando la guerra entró al “clímax” se presentaban situaciones de violencia que afectaban a los asistentes y a los grupos de rap: secuestrados, detenidos, desaparecidos, ejecutados y enfrentamientos durante el evento o al final. Fue una época muy difícil para la escena local pero eso no significaba que las tocadas de rap dejaran de realizarse.

 

Algunas estrategias para rescatar los eventos era poner el cover muy accesible, en algunos casos llegaba hasta $30; los raperos que veíamos “perdida la escena” organizábamos eventos gratuitos para que la gente se acercara, eso, sin beneficio económico. Los “contactos” con conocidos que estaban inmiscuidos en el narcotráfico o con las autoridades, podían rescatar eventos que eran intervenidos por el crimen organizado o por el Ejército. Muchos de esos “contactos” se establecían por medio de familiares o porque algún miembro de un grupo de rap que había grabado una o varias canciones al crimen organizado.

 

 

5. ¿O eres de los buenos o eres de los malos? El cambio de lírica en el rap durante la guerra contra el narco

 

En este apartado mostraremos algunos ejemplos de cómo cambió la lírica en nuestro grupo, Mexican Fusca, durante las diferentes etapas de la guerra contra el crimen organizado. Tomaremos como referencia los álbumes que producimos en ese tiempo: Semper Ascendens (2008), Regios-Mexicas (2010) y Renacer Azteca (2012).

 

Antes que la guerra contra el narco impactara en la escena del rap en Monterrey, las canciones de algunos raperos de barrio versaban sobre conflictos callejeros, uso de drogas, amor, protesta contra el gobierno, cultura, vivencias del pasado y una gran variedad de temas. Para algunos raperos, era un “tabú” mencionar en una canción a cualquier grupo del crimen organizado, sin embargo, había raperos que si lo hacían y cuando vieron que se recrudeció el conflicto, volvieron a grabar sus canciones cambiando pequeños extractos de sus letras. Otros hacíamos referencia al conflicto, pero sin mencionar cárteles o autoridades:

 

Al entrar tú vez lo que bello es
el Cerro de la Silla y Fundidora también
El Obispado y la Huasteca son
la otra cara de la moneda de Nuevo León
pero el control no lo trae la ley
entonces, ¿dime quién controla Monterrey?...[1]

 

En otro tema se trataba el problema de la droga conocida como la piedra (crack), consumo que acrecentó debido a su introducción “masiva” por parte de un grupo del crimen organizado:

 

Robar para probar soy capaz de matar
para gozarte, acariciarte y tenerte en mi mente
por ti, ahora, soy un delincuente
por ti, piedra, ahora soy un delincuente
ya que estafo, engaño, atraco, lastimo y asesino, ¡no hay de otra!
te tengo en mis manos y te pruebo pero, ¡quiero otra![2]

 

Cuando empezaron a disputarse la plaza de Nuevo León, los miembros del crimen organizado comenzaron a buscar quienes les escribieran canciones para su grupo o comando. Los temas más solicitados eran: relatar la vida del comandante o de algún miembro de menor escala; hablar del comando y de las acciones realizadas contra los grupos contrarios; una manda para el santo de su devoción, ya sea La Santa Muerte o San Judas Tadeo; y dedicatorias para los elementos del comando que habían muerto en “batalla”.

 

La forma de buscar quien les grabara las canciones era por medio de amigos o familiares del intérprete que trabajaban para el crimen organizado, o porque el grupo o MC de rap era conocido en el barrio donde los comandos patrullaban. Pagaban con droga, protección o armas, pero también con dinero o joyas. En casos menores, el rapero que se negaba era secuestrado y extorsionado hasta que aceptara grabar la canción. Los halcones, estacas o comandantes, buscaban a los intérpretes y les señalaban en una hoja los nombres de las personas, enfrentamientos, santos y personas que habían muerto en batalla para escribieran el tema a partir de eso.

 

En el 2010 planeamos presentar nuestro álbum referente al Bicentenario de la Independencia de México y al Centenario de la Revolución Mexicana, Regios-Mexicas. El CD, contaba con canciones del grupo, pero también, colaboraciones con raperos que formaban parte de nuestra crew o coalición. Comenzamos a meter temáticas referentes a la problemática del crimen organizado en los barrios, así como historias de vida. De los 16 tracks que incluía el álbum, 3 hacían referencia a la violencia provocada por la guerra y sus efectos en la sociedad.

 

Entre las canciones estaban: Vida de mafioso, Bienvenidos a Nuevo León y Santa Muerte. En la primera se relataba la vida de un miembro de un elemento de un cártel, desde que inició como halcón hasta convertirse en comandante. Se remarcaba la pobreza en los barrios marginados, “porque para sobrevivir”, no había otra opción más que unirse al crimen organizado:

 

Todo comenzó en un barrio marginado
un niño que crecía con la pobreza y el llanto
el llanto de su madre por no darle lo mejor
el niño era valiente y sabes que no le importó
sufrir, llorar y vagar con mucha hambre
el salió pa’ delante sin el peligro importarle…[3]

 

Después, se abordaban sus inicios en el crimen organizado como vigilante y sus ascensos pasando por todos los rangos. También, secuestros y enfrentamientos con el Ejército y otros cárteles:

 

Conoció gente de un alto rango
no se imaginaba que su trayecto iba para largo
empezando a tener armas, drogas y también alcohol
ganándose la feria vigilando como todo un buen halcón
y así su familia ya sabía qué,  aquel niño inocente
ya era un joven entre dinero y poder
no quedaba otra cosa más que aceptar lo que hacía…[4]

 

Las otras 3 canciones eran temas específicos, como el de Santa Muerte, donde se relataba el ritual de un miembro del crimen organizado antes de salir a batalla. En Bienvenidos a Nuevo León se hacía una descripción de los hechos violentos y del tráfico de drogas que se presentaban en la ciudad.

 

En el 2012 la guerra se puso más violenta, pues en las calles se mencionaba que cierto grupo del crimen organizado “ya iba de salida”. Para eso, planeamos presentar un álbum al que titulamos Renacer Azteca, de 16 tracks, donde 8 hablaban de la situación violenta que se presentaba en las “zonas de disputa” entre grupos contrarios del narcotráfico. El álbum denunciaba en algunas canciones las acciones hechas por el gobierno que provocaron la guerra y sus efectos en la sociedad:

 

Sigue cayendo tu gente por todo lo que iniciaste
la guerra contra el narco, a mi pueblo empinaste
piensas que tú ya ganaste, no te salió la jugada
a esta plaga no la paras con dinero ni con balas…
… ¿qué pasa con el albañil?, ¿qué pasa con el carpintero?
¿qué pasa con el operario que no le alcanza su sueldo?
se unen a la delincuencia, agarran el pinche cuerno
los verás en el penal o también en el infierno
termina tu sexenio, ¿se acaban tus maldiciones?
atascándote de lana mientras mis hijos no comen.[5]

 

Al vernos afectados por la ola de violencia, sentíamos el deber de exponer, mostrar y “denunciar” en nuestras canciones los hechos violentos que acontecían en nuestra ciudad, como en la canción de La Lupe, que contenía letras muy duras dedicadas para la alcaldesa de Guadalupe, Nuevo León:

 

Guadalupe, la tierra de nadie
entras y no sales, entre calles mis carnales…
…asaltos, secuestros, colgados, decapitados
policías corruptos: una bala en el cráneo
el crimen no para y llega con más fuerza
ya le metieron la chaira a la pinche Alcaldesa.[6]

 

La “nueva administración” del crimen organizado estaba por entrar pero eso no significaba que los hechos violentos terminaran. Las canciones por “pedido” de un grupo contrario del narco, cada vez fueron menos frecuentes, incluso, algunos raperos borraron de sus cuentas de YouTube los temas que habían escrito.

 

Los exponentes de rap vivíamos en la incertidumbre pues no sabíamos que iba traer consigo esta supuesta limpia, pues en el barrio nos enterábamos de ejecuciones que no exponía la prensa. Al parecer, hubo una calma relativa.

 

Cuando observamos la situación, decidimos ya no presentarnos en eventos llevados a cabo en Nuevo León, sólo en rapeadas fuera del Estado. Los temas que estábamos preparando ya no tocaban el aspecto de la violencia por el crimen organizado, ahora abordábamos otro tipo de violencia, la del gobierno contra el pueblo.

 

Las canciones se basaban en hechos históricos, actores de la Revolución Mexicana en un contexto de lucha actual y la continuación de la búsqueda de nuestras raíces prehispánicas: Emiliano Zapata, Pancho Villa, La Maldición de la Malinche.

 

 

 

 

6. Conclusiones

 

Al mostrar el impacto que trajo la violencia en las maneras de hacer música, consideramos que los hechos violentos, al menos en este ejemplo, modifican las actividades (eventos) y producciones (canciones, colaboraciones, álbumes) de algunos grupos de rap.

 

Hay que puntualizar que el contexto condiciona estas situaciones, pues como lo señalamos, en cada “movimiento” que hacían los cárteles y las autoridades las temáticas de las canciones de Mexican Fusca abordaban hechos distintos, dependiendo de la forma en que nos veíamos afectados.

 

Otro aspecto que nos interesa destacar es la organización de eventos. El hecho que la violencia se recrudeciera no significaba que la crew a la que pertenecía Mexican Fusca dejara de hacer eventos. Algunas rapeadas se mostraban casi vacías al final, pero aun así, el show continuaba. También, se aprecian estrategias que se utilizaron para conseguir más asistentes, dependiendo de las consecuencias de los hechos violentos.

 

Este trabajo propone abordar otras situaciones en grupos de rap de Monterrey, para así poder preguntarnos ¿qué estrategias aplicaban otras crews o grupos de rap con otras influencias para realizar eventos?, y también, ¿hubo un cambio en sus temáticas condicionadas por el contexto de violencia?

 

 

 

 

Referencias

 

Álvarez, Alberto. 2002. “Rematan a ejecutados con balas tipo expansivas”. El Norte, 6 de abril, sección Local.

 

Barajas, Abel. 2003. “Cárteles pelan NL.- PGR. Revelan que ‘Los Talibanes’ son sicarios de ‘El Chapo’ Guzmán, no del cártel del Golfo”. El Norte, 6 de febrero, sección Local.

 

Chang, Jeff. 2014. Generación hip-hop. De las guerras de pandillas y el grafiti al gangsta rap. Argentina: Caja Negra.

 

González Ortiz, David Mauricio. 2013. Incidencia del conflicto entre el Cártel del Golfo y de Los Zetas en la gobernabilidad del Estado de Tamaulipas, México. Periodo 2007-2011. Tesis de Licenciatura. Universidad Colegio Mayor Nuestra Señora del Rosario, Facultad de Ciencia Política y Gobierno, Bogotá D.C.

 

Flores, Daniel. 2007. “Agarra parejo narco: aumentan inocentes. Van 12 muertos ajenos a ejecuciones desde el 2006”. El Norte, 18 de marzo, sección Local.

 

Gutiérrez, Cuellar Paola; Magdaleno del Río, Gabriela; Yáñez Rivas, Viridiana. 2010. Violencia, Estado y crimen organizado en México. El Cotidiano 163 (septiembre-octubre): 105-14.

 

Martínez, Fernando. 2007. “Igualan por narco a NL con Medellín”. El Norte, 23 de enero, sección Local.

 

El Norte / Sataff. 2010. “Pelan Tamaulipas los Zetas y el Golfo. Disputan a balazos el control del Estado” El Norte, 26 de febrero, sección Nacional.

 

Núñez, Ernesto. 2006. “Ofrece Felipe una guerra contra narco. Solicita apoyo de la sociedad para combatir la criminalidad”. El Norte, 22 de septiembre, sección Local.

 

Ramírez, José y Castro, Héctor. 2012. “Irrumpe comando de 15: ejecuta a uno de tres tiros. Pistoleros encapuchados secuestran a mujer y a cuatro personas más”. El Norte, 14 de mayo, sección Local.

 

Reyes, Francisco, El Chojin. 2010. Rap, 25 años de rimas. Un recorrido por la historia del rap en España. España: Editorial Viceversa, S.L.U.

 

Rivera, Luis Antonio. 2002. “Huele a muerte”. El Norte, 14 de mayo, sección Local.

 

 

Discografía:

 

Mexican Fusca, Semper Ascendens, 2008. CD, producción independiente

 

Mexican Fusca, Regios-Mexicas, 2010. CD, producción independiente artesanal.

 

Mexican Fusca, Renacer Azteca, 2012. CD, producción independiente artesanal.



[1] Soy de Monterrey, Mexican Fusca, Álbum: Semper Ascendens, 2008, CD. Producción independiente

[2] La piedra, Mexican Fusca, Álbum: Semper Ascendens, 2008, CD. Producción independiente.

[3] Vida de mafioso, Mexican Fusca, Regios-Mexicas 2010, CD artesanal.

[4] Vida de mafioso, Mexican Fusca, Regios-Mexicas 2010, CD artesanal.

[5] Puta Guerra, Mexican Fusca, Renacer Azteca, 2012. CD Artesanal.

[6] La Lupe, Mexican Fusca, Renacer Azteca, 2012, CD Artesanal.



   


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