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Inicio > Archivos > Vol. 6, Núm. 12 (2018)

 

 Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC

Representações, recursos e estratégias de comunicação do MOCASE-VC em TIC

Representations, resources and communication strategies of MOCASE-VC in ICT

 

 

Marina Poggi

Doctora en Ciencias Sociales y Humanas

Investigadora Adjunta del CONICET / Investigadora del Centro de Estudios de la Argentina Rural de la Universidad Nacional de Quilmes

Quilmes, Argentina

marinapoggicarter@gmail.com

http://orcid.org/0000-0002-3775-3255

 

 

Resumen: Se abordan representaciones, recursos y estrategias comunicacionales que el Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (MOCASE-VC, Argentina) despliega para colocar en el centro de la atención los debates y reclamos en relación a la propiedad de la tierra. Se indaga acerca de la potencialidad de difusión que la sociedad en red ofrece y los modos de construir representaciones que circulan y re-circulan en la red global. Particularmente se observan las dinámicas de sus Pasantías Vivenciales abiertas a la comunidad. El abordaje teórico-metodológico se realiza desde la perspectiva de las Representaciones Sociales y contempla la lógica diferenciada del soporte virtual como espacio de circulación simbólico de la información para abordar el uso del espacio virtual y los modos de acción adoptados por los movimientos sociales.

 

Palabras clave: representaciones; TIC; MOCASE; agro; acceso.

 

Resumo: Abordaremos representações, recursos e estratégias de comunicação que o Movimento Camponês de Santiago del Estero (MOCASE-VC, Argentina) utiliza para abordar os debates e reivindicações relacionadas à propriedade da terra. Indagaremos sobre o potencial de difusão que a sociedade em rede oferece e as formas de construir representações que circulam e re- circulam na rede global. Em particular, observa-se a dinâmica de seus Estágios Experimentais abertos à comunidade. A abordagem teórico-metodológica é realizada a partir da perspetiva das Representações Sociais e contempla a lógica diferenciada do suporte virtual como espaço de circulação simbólica da informação para abordar o uso do espaço virtual e os modos de ação adotados pelos movimentos sociais.

 

Palavras-chave: representações; TIC; MOCASE; agro; acesso.

Abstract: Representations, resources and communication strategies that the Peasant Movement of Santiago del Estero (MOCASE-VC, Argentina) deploys to deal with the debates and claims related to land ownership are addressed. It inquiries about the potential of diffusion that the networked society offers and the ways of constructing representations that circulate and re-circulate in the global network. In particular, the dynamics of their Experiential Internships open to the community are observed. The theoretical-methodological approach is carried out from the perspective of Social Representations and contemplates the differentiated logic of virtual support as a space for symbolic circulation of information to address the use of virtual space and the modes of action adopted by social movements.

 

Key words: representations; ICT; MOCASE; agro; access.

 

Fecha de recepción: 15 de marzo de 2018.

Fecha de aceptación: 14 de mayo de 2018.

 

Citar este artículo:

 

Chicago para las Ciencias Físicas, Naturales y Sociales

Poggi, Marina. 2018. Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC. Revista nuestrAmérica, 6 (12): 147-166.

 

Chicago para las Humanidades

Poggi, Marina, “Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC”, Revista nuestrAmérica 6, no. 12 (2018): 147-166.

 

APA

Poggi, M. (2018). Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC. Revista nuestrAmérica, 6 (12), 147-166.

 

MLA

Poggi, Marina. “Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC”. Revista nuestrAmérica. 6. 12 (2018): 147-166. Web. [fecha de consulta].

 

Harvard

Poggi, M. (2018) “Representaciones, recursos y estrategias comunicacionales del MOCASE-VC en las TIC”, Revista nuestrAmérica, 6 (12), pp. 147-166. 

 

 

 

Esta obra podrá ser distribuida y utilizada libremente en medios físicos y/o digitales. Su utilización para cualquier tipo de uso comercial queda estrictamente prohibida. CC BY NC SA 4.0: Reconocimiento-No Comercial-Compartir igual-Internacional

 

 

1. Introducción

Desde mediados del siglo XX la problemática de la propiedad de la tierra se encuentra fuertemente vinculada a movimientos revolucionarios que reclaman por su acceso. Si bien se trata de una exigencia histórica, a partir de ese momento se profundiza en reclamos relacionados con el territorio, el acceso a la tierra, el cuidado del medio ambiente, etc. Con la llegada del nuevo milenio y la popularización del uso de la red global, la agilización de las comunicaciones trajo consigo nuevas perspectivas y modos de asociación que fueron aprovechadas fructíferamente para tales reivindicaciones. Desde entonces, movimientos nacidos bajo reclamos similares, pero en contextos diversos, toman contacto, se vinculan y se retroalimentan en sus luchas en un espacio virtual (Poggi 2017, 2).

En el contexto de ejecución de políticas neoliberales, nacieron y se robustecieron los Nuevos Movimientos Sociales, expresión que denomina a los sujetos sociales colectivos que surgieron entre fines del siglo XX y principios del XXI en gran parte de América Latina. Sus reclamos exceden la problemática del trabajo y se anclan en la del territorio: vivienda, comida, ecología, servicios públicos, derechos humanos y recuperación de tradiciones son algunos de los principales ejes que los atraviesan (Ouviña 2004).

El surgimiento de organizaciones campesinas e indígenas en Argentina sucedió en el contexto de mutaciones en la estructura agraria que afectaron a los sectores marginales del campo y se aplicó un modelo de agricultura industrial basado en la exportación de commodities, el “modelo de los agronegocios” (Liceaga 2012,126). Entre fines de 1980 y principios de 1990 surgieron organizaciones de campesinos, pequeños productores, pueblos originarios y agricultores ecológicos que formaron cooperativas y asociaciones de trabajadores rurales, uniones, coordinadoras, centrales y otras (op.cit., 125).

Dado que los movimientos sociales vinculados al agro en Argentina son múltiples y de orígenes diversos, para este trabajo en particular se ha tomado como estudio de caso el Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (MOCASE-VC, Argentina). En la provincia de Santiago del Estero los desalojos y las amenazas por parte de empresarios contra las comunidades campesinas comenzaron a cobrar visibilidad en la década de 1980 a partir de las denuncias de los campesinos, quienes comenzaban a organizarse (Domínguez, Lapegna y Sabatino 2006, 242). El modelo productivo de esta provincia desde fines del siglo XIX generó desplazamientos de población hacia el obraje forestal en condiciones semifeudales. Justamente por la actividad forestal extractivista se constituyeron zonas aisladas geográficamente bajo el control empresarial que dominó el territorio, propiciando un aislamiento en lo que a leyes laborales vigentes refería.

A partir de las nuevas lógicas de comunicación y divulgación globalizada de la información, vinculadas directamente con el desarrollo de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), el interrogante que surge es: ¿De qué modo este movimiento efectiviza las estrategias que las TIC ofrecen para visibilizar sus reclamos y reivindicar sus luchas?

Uno de los objetivos de este trabajo es analizar las estrategias de divulgación adoptadas, por medio de su Blog y de su cuenta de Facebook, para presentar sus reclamos y reivindicaciones en relación a la propiedad de la tierra. Se advierte el uso las redes sociales como estrategias de visibilización de problemáticas y de herramienta de acción colectiva. Además, se observan las dinámicas de las Pasantías Vivenciales abiertas a la comunidad y se analizan los modos en los que una propuesta de interacción cara a cara se transforma en interacción virtual como estrategia de circulación de representaciones y debates por el acceso a la tierra. Esta última actividad es llevada a cabo desde una observación externa y por medio de las publicaciones online que los protagonistas realizan, dado que es el objetivo del análisis.

El abordaje teórico-metodológico se realiza desde la perspectiva de las Representaciones Sociales desarrolladas por Alejandro Raiter (2001) y contempla la lógica diferenciada del soporte virtual como espacio de circulación simbólico de la información. El acento está puesto en la conformación del espacio territorial en esta nueva concepción de desarrollo de solidaridades por medio del espacio virtual. Se entiende el uso lingüístico desnaturalizado, es decir, un uso intencional que muestra algunos aspectos y oculta otros, y se pregunta el por qué y el para qué dichas operaciones (Raiter 2001). Simultáneamente, se ha considerado la propuesta de Manuel Castells (2012) para abordar el uso del espacio virtual y los modos de acción que mediante ellos adoptan los movimientos sociales.

El presente se trata de un trabajo descriptivo e introductorio, que pretende sumar aportes a partir anteriores estudios de caso de movimientos sociales -MST de Brasil y UST de Argentina- desde la misma perspectiva teórico-metodológico (Poggi 2017). Para conformar el corpus de análisis se han considerado todas las publicaciones en el blog del MOCASE desde enero hasta diceimbre de 2017 y las publicaciones en la cuenta de facebook durante el desarrollo de la pasantía, desde 24 de junio hasta el 6 de agosto de 2017.

 

2. Inicio y accionar

Santiago del Estero forma parte de la Región del Noroeste argentino (NOA). Hasta la década de 1960 la industria forestal fue su actividad económica más importante (Desalvo 2014, 272). Es una de las provincias más pobres[1] de Argentina, se extiende sobre una superficie de 135.235 km2 y posee una población de 804.457 personas, según el censo relevado en 2001.[2] Además, tiene uno de los índices de ruralidad más alto del país: 33,9%, que para el total del territorio nacional significa un 10,7%, y cuenta con 14.200 explotaciones agropecuarias campesinas, las que representan el 67% del total. La tenencia de la tierra precaria en la provincia representa un problema significativo que afecta a más de la mitad de las explotaciones recién mencionadas (Michi 2010, 209-11). La población rural santiagueña habita en su mayoría en tierras fiscales y los pobladores son reconocidos por la ley[3] como “poseedores con ánimos de dueño” (Desalvo 2014, 272) de esas tierras, pero no tienen escrituras de tales propiedades. Mayoritariamente son hijos o nietos de hacheros que durante el siglo anterior habían sido empleados en los antiguos obrajes forestales de la provincia (op.cit., 272).

En este contexto socio-demográfico, el accionar del MOCASE nace asociado a diversas organizaciones y situaciones puntuales. Los intentos de desalojos de campesinos en la provincia comienzan aisladamente en la década de 1960, caracterizados como “exclusión silenciosa”, en la que éstos no reivindicaban la propiedad. Pero en la década de 1980 hubo un hecho trascendente: en Los Juríes -cuidad del departamento General Taboada, Santiago del Estero- hubo un intento de desalojo, y las familias afectadas recurrieron a un sacerdote católico de la zona, quien los apoyó y a su vez recurrió a la colaboración de una ONG (INCUPO, Instituto de Cultura Popular) y a abogados y organismos de derechos humanos. De esta forma comenzaron a organizarse con delegados por lotes para evitar los desalojos. A partir de ello se creó la Cooperativa Agropecuaria Unión Campesina, la que con el apoyo del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) recibió una desmontadora, mejoró sus cultivos y logró la comercialización sin intermediarios (Michi 2010, 213). Así fue como se plantó la semilla del MOCASE, al observar que no solo era necesaria la lucha por la tierra, sino también vislumbrar que el trabajo conjunto mejoraría su calidad de vida. La acción colectiva les permitiría defenderse de los sectores privados, a la vez que admitirían un consenso para alzar la voz hacia la sociedad y visibilizarse ante el Estado, del que se sentían desamparados.

De este modo,

en el marco de una provincia con tanta población campesina de origen criollo, en una situación de dependencia productiva y de pobreza, con mínima experiencia de organización (gremial y cooperativa), acosado por el avance de las empresas agropecuarias y con el juarismo[4] en el gobierno, se van conformando, desde la década del 80, las organizaciones que constituirían, en agosto de 1990, el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Michi 2010, 214).

Dos años después de la celebración de su primer congreso en 1999, el MOCASE se divide. Dicho congreso puso de manifiesto que tenían objetivos similares pero estrategias de acción diferentes, vinculadas principalmente a la autonomía respecto al Estado. Si bien las diferencias eran más profundas y complejas que lo aquí mencionado, valen para mencionar que en noviembre de 2001, cuando el movimiento debía renovar autoridades, se efectiviza la fragmentación (Desalvo 2014, 285).

Una de las fracciones es el MOCASE-PSA, y su característica principal es estar asociada al Programa Social Agropecuario (de allí su denominación). Si bien forma parte de diversas asociaciones, el componente principal que lo caracterizó posteriormente a la fractura ha sido su vinculación de acción con el Estado (Desalvo 2014, 286-9).

La otra fracción, que es la que aquí se estudia, se ha autodenominado MOCASE-VC. Cuenta con financiamiento de ONGs extranjeras[5] y con la ayuda y la capacitación de la radio FM La Tribu; de dichas vinculaciones nace en 2013 en Quimilí - ciudad ubicada en el departamento de Moreno, Santiago del Estero- la FM del Monte. Esta fracción forma parte de la Coordinadora Latinoamericana del Campo (CLOC) y de la Vía Campesina. Por último, se vincula con la Coordinadora de Trabajadores desocupados (CDT) Aníbal Verón y con organizaciones nucleadas en el Frente Popular Darío Santillán. Es para destacar que en los últimos años MOCASE-VC contribuyó a la formación del Movimiento Nacional de Campesino Indígena (MNCI) (Desalvo 2014, 290-1). El movimiento se compone de alrededor de nueve mil familias de campesinos y campesinas indígenas con el objetivo común de la lucha por la tenencia de la tierra y la reivindicación de sus condiciones de vida. Se integra por seis centrales “nucleados por la solidaridad, la producción de alimentos sanos, la agroecología, el desarrollo, la justicia y el cambio social” (Rodríguez Striebeck 2013, 29).

Su vinculación con la Vía Campesina –cuyo nombre se acopla al del MOCASE para definir a esta fracción desde 2001- no es casual, contemplando intereses y modos de accionar. La Vía Campesina nace en 1993 y se trata de:

un movimiento internacional que coordina a organizaciones campesinas, de medianos y pequeños productores, de campesinos y comunidades indígenas, que defiende sus intereses básicos. Es un movimiento autónomo, pluralista, independiente de cualquier adscripción política, económica o de otra índole. Está integrado por organizaciones nacionales, representativas, cuya autonomía será celosamente respetada (La Vía Campesina 1996, 55).

El objetivo principal de esta organización de acción internacional es:

desarrollar la solidaridad y la unidad en la diversidad entre las organizaciones del campo, para promover relaciones económicas de igualdad y justicia social, la defensa de la tierra, la soberanía alimentaria una producción agrícola sostenible y equitativa, basada en los pequeños y medianos productores (op.cit., 55).

La postura en cuanto a la defensa de la tierra es contundente: exigen una reforma agraria auténtica que devuelva sus territorios a los pueblos indígenas, que otorgue a los campesinos sin tierra y a los agricultores pequeños propiedad y control de la tierra que trabajan, para que puedan –según ellos mismos expresan- controlar su propio destino (op.cit., 1).

En esta general línea de pensamiento y acción es que se inscribe el MOCASE-VC y obedece su cuadro de acción y vinculación. En particular, su línea de acción se caracteriza en que procura tejer alianzas, pero conservando su autonomía del Estado, partidos políticos y religiones.

 

3. Construirse como fuente de información

Siguiendo a Castells,

a lo largo de la historia, los movimientos sociales han sido, y siguen siendo, las palancas del cambio social. Normalmente surgen de una crisis en las condiciones de vida que hace que a la mayoría de la gente le resulte insoportable el día a día. Les mueve una profunda desconfianza en las instituciones políticas que gestionan la sociedad (2012, 209).

Funcionan como colectivos de acción desde sectores subalternos de la sociedad y dados sus restringidos recursos económicos sus espacios de divulgación suelen ser escasos y de difusión limitada. Por lo tanto, la cobertura de sus actividades a través de los medios de comunicación tradicionales se convierte en un eje clave de su difusión. Cabe aclarar que como comunicación no se entienden solo los aspectos noticiables del movimiento, sino el conjunto de prácticas que incluye la naturaleza del concepto de comunicar: no como dar a conocer, sino como poner en común. De allí, el circuito de la comunicación no incluye solo los aspectos de divulgación, sino también, y principalmente, los aspectos culturales. Por ello, observar las representaciones que un grupo determinado construye, resulta un análisis tan complejo como estimulante.

Las estrategias de comunicación externas suelen ser múltiples y variadas. Desde su definición como MOCASE-VC esta fracción ha desarrollado, en una primera instancia, estrategias con el objetivo de visibilizar su problemática hacia el resto de la comunidad, principalmente en relación a las situaciones de desalojos. Además de la complejidad en si misma que dichos desalojos representan, al desarrollarse mediante acciones agresivas y resistencias, resultaban en muchos casos en la mediatización de campesinos violentos, a conveniencia de quienes pretendían apropiarse de las tierras. Así, logró instalarse un resquemor hacia el accionar del MOCASE-VC, que necesitó modificar las formas de circular en el imaginario. (Rodríguez Striebeck 2013, 58-60).

En tanto estrategias de comunicación, el MOCASE-VC cuenta con al menos cuatro: la radio comunitaria, la revista editada por el MNCI, la escuela agroecológica y las  Pasantías Vivenciales[6]. Un factor decisivo a tener en cuenta para la gestión y puesta en práctica de tales estrategias es el costo económico que implican. Además, en tiempos en los que las actividades no resultan noticiables, se vuelve esencial mantener la presencia de su voz en la comunidad. Pero principalmente se vuelve fundamental crear un espacio (y de bajo costo) que se constituya como fuente de información y se erija desde la propia definición del movimiento desde quienes lo experimentan en carne propia día a día.

En consonancia con la prepuesta de Castells (2012), quién afirma que los movimientos sociales presentan una serie rasgos comunes en la era de Internet, se analiza el MOCASE con el propósito observar su lógica operativa, la construcción de representaciones y los modos de circulación en las TIC a partir de la lógica reivindicativa. Entonces, los rasgos que tenidos en cuenta han sido: Formas de conexión en red; Efectos del espacio urbano en el movimiento; Alcance; Origen; Viralidad; Autonomía; Liderazgo; Unidad; Horizontalidad; Reflexividad; Violencia/pacifismo; Valores. El análisis mantiene la lógica de un trabajo anterior[7] (Poggi 2017) en el que se han comparado dos movimientos sociales con el objetivo de aportar resultados desde una perspectiva teórico metodológica. Sin ánimos de comparación en esta oportunidad, se ha optado por mantener la estructura antecedente para realizar un aporte al conocimiento en el mismo sentido, pero variando el caso.

En la era de la red global, los movimientos sociales generan una dinámica de interacción que no se limita a la acción física e irrupción en el espacio público. Sino que desde diversos espacios virtuales propician debates, se replican acciones y se mantienen en vigencia como tales. Así, blog, facebook, twitter, etc., se constituyen como espacios tan recurrentes como imprescindibles para no perder presencia. Dado que el objetivo es observar, a partir de algunos interrogantes, el operativo, la construcción de representaciones y los modos de circulación en las TIC a partir de la lógica reivindicativa y de autodefinición, en primer lugar, se indagará la actividad de su blog oficial durante 2017.

A partir de la premisa de que su blog se constituye como la vidriera al mundo, y que es desde ese lugar que pueden plantear sus luchas, definirse y construirse cotidianamente como fuente de la información que luego podrá ser levantada y divulgada por otros medios, las preguntas a responder son las siguientes: ¿Sobre qué definición se construyen? ¿Cuáles son los aspectos de su accionar que destacan por ese medio? ¿Cuáles son las temáticas recurrentes? ¿A quiénes interpelan?

En principio, es importante destacar que el manejo de TIC requiere de la utilización de insumos tecnológicos y la conexión a internet, situación que en este contexto social no siempre es un hecho. Incluso la red eléctrica en la mayoría de los espacios de las centrales es un problema aún no resuelto. A modo orientativo, de los 217.857 hogares que componen la provincia, 188.389 poseen red eléctrica, 10.811 son hogares que cuentan con electricidad por generación propia a motor, y 18.657 no tienen red eléctrica.[8] Así, la única central equipada con insumos apropiados que el MOCASE-VC posee se encuentra en Quimilí. Y es por ello que la actualización del blog no suele ser constante. En cambio, las redes sociales resultan más fluidas por la propia naturaleza de su uso, breve y concreto, y por el acceso desde cualquier teléfono móvil. La facilidad que otorga la movilidad permite aprovechar el acceso a la red desde otros espacios y así se puede tener una participación más fluida. Otro factor importante para tener en cuenta es la formación en el uso de estas tecnologías de los integrantes del movimiento. Si bien no existen datos censales al respecto, en una provincia con niveles de pobreza extremos[9] y dificultades severas para el acceso a la educación formal[10], es posible suponer conocimientos y recursos limitados.

Sosteniendo que la persistencia informativa de los movimientos sociales se da a través de Internet, la presencia en los diversos espacios resulta fundamental. Así, al tiempo del desarrollo y actualización de un blog, posee otros espacios activos en las redes sociales Twitter[11] y Facebook[12]. Estas cuentas permanecen diariamente en funcionamiento y se constituyen como el vínculo cotidiano principal entre los participantes del movimiento, pero son también una ventana abierta al mundo, ya que cualquier persona puede observar dicha actividad. Si bien, ante eventos específicos, la postura oficial se enuncia desde su blog, esta vía de diálogo es permanente y cotidiana. Allí se generan debates, que se replican en cuentas particulares y esa información –que nace del corazón mismo del movimiento- puede ser leída en cualquier rincón del planeta. Y a la vez, puede ser difundida con la misma facilidad.

Además de estas cuentas oficiales existen otras con temáticas específicas, como la Escuela de Memoria Histórica, pensada para quienes se inician en el movimiento, que posee un blog[13] y una cuenta de Facebook.[14]Otro caso es el de las Pasantías Vivenciales abiertas a la comunidad, que tienen su propia cuenta de Facebook[15]a partir de la que organizan las actividades durante el año previo al viaje a Santiago del Estero, y desde la cual suben fotografías y relatan la experiencia de compartir la vida cotidiana con las familias del MOCASE-VC.

 

Dado que la organización de un blog es por entradas, lo primero que puede observarse es la última información incorporada. También, desde una pestaña ubicada a la izquierda se puede acceder a recursos tales como links directos al Facebook, Twitter, radios comunitarias y noticias publicadas en medios diversos acerca del movimiento. Sin embargo, desde la pestaña principal el MOCASE-VC clama por la justicia ante el asesinato de Cristian Ferreyra[16]. Descontando la pertinencia y necesidad del pedido de condena y de mantener el hecho visible, dicho reclamo es hoy la carta de presentación del movimiento: un hombre joven que pelea por sus ideales y derechos muere violentamente en manos de sicarios bajo el mando de poderosos. Si bien es un relato que puede escucharse en las voces de los campesinos desde hace casi ochenta años en la provincia de Santiago del Estero, en este caso se construye una identidad a partir de él: la de la lucha por los derechos de acceso a la tierra y el estar dispuesto a dar la vida por ello. A la vez, procura quebrar el discurso de usurpación y violencia de los campesinos que ha circulado hasta hoy en día, argumento que los empresarios[17] que aspiran a obtener esas tierras difunden.

El suceso ya mencionado ocurrido en Los Juríes resulta fundacional tanto del movimiento como del reclamo por las tierras, pero principalmente es el modelo de reclamos pacíficos que se sostienen hasta la actualidad, el que es también tomado por otros movimientos locales tales como la Unión de Trabajadores Sin Tierra (UST). La viralidad que la red global posibilita también inspira y contagia los modos de acción.

Entonces, su identidad de define desde la lucha. Pero una lucha pacífica y organizada: resistencia, movilización, denuncia, defensa y derechos son los conceptos que se repiten a lo largo de las veinte entradas publicadas hasta julio (inclusive) de 2017 en el blog. Un ejemplo de ello es la entrada del 20 de marzo de 2017: “Desde hace más de 4 años la comunidad resiste pacíficamente a los atropellos constantes del empresario Oscar Kessel que pretende usurpar parte del territorio ancestral donde viven y trabajan las familias campesinas e indígenas de la zona”.[18]Se reafirma la construcción de las reivindicaciones y protestas desde la acción colectiva y la resistencia pacífica, a contramano de la construcción forjada en el imaginario colectivo que ha pretendido colocar a los campesinos en un lugar en el que infundieran miedo.

Los aspectos del accionar del MOCASE-VC que se destacan desde el blog durante 2017 pueden dividirse en cinco tópicos, siempre relacionados con las problemáticas rurales que convocan al movimiento: Educación, Movilización, Mujeres, Denuncia y Política. Coincidentemente con la naturaleza fundacional del MOCASE, el tema predominante es la denuncia por desalojos y violencia a los campesinos, con siete entradas sobre el total de veinte. Como ya se ha mencionado y ejemplificado con el caso de Ferreyra, la violencia contra los campesinos es uno de los temas recurrentes en función del desamparo que expresan y la falta de cumplimiento de sus derechos. Luego, en orden de recurrencia les sigue la Educación (5), Mujeres (3), Política (3) y Movilización (2). Cabe aclarar que la temática que evoca a las cuestiones de género ha tomado relevancia en el último tiempo relacionada con la convocatoria de carácter mundial denominada “Ni una menos”, retomada en marzo a partir de la celebración del día de la mujer en relación con dicha protesta, y desde la perspectiva de la mujer campesina abordada desde el blog. En cambio, los tópicos de movilización y política se inscriben en el escenario de las llamadas internacionales de Vía Campesina. En este sentido, la interacción local con dicha entidad que actua a nivel global fortalece los reclamos y le otorga mayor visibilidad.

 

Gráfico 1: Entradas divididas por temáticas de enero a junio de 2017. Blog MOCASE-VC

 

Fuente: elaboración propia en base a las publicaciones del Blog de MOASE-VC

 

Por último, la educación agroecológica y su continuidad es otra de las inquietudes del MOCASE-VC. “La mirada de la educación popular no atraviesa solo el terreno de la ‘escuela’ sino que es parte de la estrategia de construcción de todo el movimiento que implica pensar en la relación entre los campesinos, los encuentros de formación, la toma de decisiones” (Rodríguez Striebeck 2013, 66-7).

Se trata de una propuesta diferente que rompe con los estándares establecidos y se vuelve alcanzable para los jóvenes que viven monte adentro, a la vez que les permite acceder a una educación que establece una relación constante con la vida de la comunidad. En esta instancia, los ejes de defensa, acceso y cuidado de la tierra y de la vida atraviesan lo cotidiano de esta particular forma de educación. En el blog, es visible la preocupación por la auto superación, que se refleja en el ejercicio reflexivo tanto sobre sí mismos como del entorno que los rodea. En este sentido, manifiestan que la propuesta educativa:

es de formación integral, holístico, flexible, basado en el aprender haciendo, la formación con valores y el aprendizaje por proyecto. No se busca solo la formación técnica, sino que se enmarca en la formación política y humanística más amplia, y que contextualiza el desarrollo de la Agroecología en las comunidades campesinas indígenas con una visión de desarrollo económico, social y ambientalmente sustentable (La Vía Campesina 2017). [19]

A la vez, dicha formación está atravesada y alentada por el espíritu de lucha:

Resistir supone esencialmente estar activos y alertas. Se trata de un estado de ánimo, un acto de predisposición, un compromiso. Resistir es aguantar, pero también es arriesgar. Resistir es intercambiar fuerzas y también flexibilidad. Resistimos para movilizarnos y nos movilizamos para resistir. Resistimos si nos organizamos. Resistimos si nos comprometemos. Resistimos, no por desencanto, sino por amor! (MOCASE VC 2017).[20]

 

 

4. La experiencia de compartir lo cotidiano

Las Pasantías Vivenciales son otra de las estrategias de comunicación que utiliza el movimiento. Lo atractivo para este estudio es el modo en el que se muestra durante la propia pasantía en Facebook, mediante fotografías y relatos, esa interacción que se procura establecer cara cara. Consisten en una instancia de apertura del MOCASE-VC a la comunidad: es una invitación a interactuar directamente con el movimiento y su gente, a vivir unos días la cotidianeidad de los campesinos, desde su trabajo hasta su forma de alimentación, preocupaciones, etc., con la intención de conocer su lucha desde adentro, desde la voz de los propios campesinos y la relación con su entorno (el monte, la naturaleza, el sentido de comunidad).

La organización de esta experiencia inicia un año antes de efectivizarse, y en la tarea articulan entre agrupaciones estudiantiles y organizaciones populares de las ciudades que se encargan de emprender el viaje y reunir a los pasantes. El centro neurálgico de las reuniones es en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Por ejemplo, en 2017 allí se realizaron las reuniones pre-viaje y se convocaron a todos los participantes en los diferentes puntos del país. Si bien la mayor afluencia es de Buenos Aires, La Plata y Córdoba, también llegan muchos pasantes desde Mendoza y desde el extranjero (relacionados con las asociaciones de intercambio y apoyo al MOCASE ya mencionadas). La tendencia de la convocatoria apunta a estudiantes, pero no es excluyente. También asisten interesados de otras áreas y con otras motivaciones, por ejemplo: una médica que estaba preocupada por ir a observar y luego actuar en las necesidades de salud del monte; una nutricionista participante de la Cátedra de Soberanía Alimentaria de la UBA, quien se interesaba por las cuestiones de alimentación autosustentable y además planificaba realizar la experiencia de la pasantía vivencial con sus dos hijas de 15 y 12 años[21].

Desde la perspectiva del movimiento campesino, la estrategia de abrir las puertas de su cotidianeidad es un modo de dar a conocer su lucha a una comunidad que muchas veces no está al tanto de los objetivos que persigue y las actividades que realiza. También es una de las formas de revertir la mala imagen que existe en el imaginario social, construida a partir de las noticias circulantes de boca en boca relacionadas con los desalojos, en las que no ha quedado claro quiénes son víctimas y quienes los victimarios. La presencia de los pasantes en cierto modo legitima la seriedad del MOCASE ante los propios pobladores que no participan del movimiento y aún desconfían de este tipo de trabajo comunitario, de las solidaridades y de la ayuda externa. Convivir varios días con jóvenes desinteresados ayuda a revertir esa construcción. En cambio, los pasantes llegan con un supuesto del espacio y de la cultura, con una construcción del otro que varía a lo largo de toda la experiencia, del habitar la zona, del participar, del compartir. Se trata de una búsqueda individual, pero también de la búsqueda de una alternativa al modelo de vida actual.

La dinámica de experiencia vivencial se realiza hace 23 años, incluyendo la realizada en 2017. Su difusión se realiza actualmente con un flyer en el blog y existe una cuenta de Facebook (ver imagen 1) en la que, más que difundir, se crea virtualmente un clima de trabajo y compromiso previo a la pasantía; desde allí se organizan las reuniones pre-pasantías. Dichas reuniones, además de coordinar la experiencia, funcionan como espacio de formación ya que se cuenta acerca de los orígenes y dinámica del movimiento, se muestran videos y testimonios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen 1: portada de la página de Facebook destinada a la información de las Pasantías Vivenciales.

 

Fuente: página Facebook Pasantías Vivenciales Mocase VC

 

Dura un total de diez días, incluyendo el viaje en micro, y tiene una estructura definida. En tanto difusión e interacción online, pueden verse desde su Facebook algunos momentos desde la partida en micro (ver imagen 2) y recrear desde allí el clima del viaje. Sin embargo, se puede observaren la imagen 2 que la interacción virtual, al menos en esta instancia, tiene escaso alcance.

 

Tanto la partida como el trayecto es difundido por la red social: 60 personas indican que les gusta la actividad y una lo comparte.

La organización de la experiencia se encuentra dispuesta en tres momentos claves que se respetan: bienvenida, convivencia y plenario.

 

 

 

 

Imagen 2: partida del grupo hacia la pasantía

 

Fuente: página Facebook Pasantías Vivenciales Mocase VC

Imagen 3: primera jornada de pasantía en Quimilí, Santiago del Estero, Argentina

 

Fuente: página Facebook Pasantías Vivenciales Mocase VC

 

 

1. Bienvenida: Los dos primeros días son de reunión entre pasantes y coordinadores. Se proponen algunos ejes temáticos de trabajo, como por ejemplo: educación popular, salud campesina, soberanía alimentaria, reforma agraria, comunicación. También se trabaja sobre la dicotomía aliados/enemigos del MOCASE. La intención es conocerse, aclimatarse, hablar del movimiento y, como ellos dicen, bajar el ritmo de la ciudad (Rodríguez Striebeck 2014, 84-91). En la ciudad, las dinámicas, ritmos y costumbres son muy diferentes a las que funcionan en estos espacios. Entonces estas reuniones antes de adentrarse en el monte sirven para trabajar acuerdos de convivencia y para ir prepararse para el ritmo santiagueño. También, ayudan a crear un clima de confianza.

Si bien en tiempos de red global la distancia entre campo y ciudad se ha desdibujado en términos teóricos, en la práctica esa frontera se mantiene. El concepto de rurbanidad (Cimadevilla y Carniglia 2009) busca dar a entender las nuevas dinámicas socioculturales de los actores de la ruralidad y aborda la dinámica en la que el campo se urbaniza y la ciudad se ruraliza. Sin embargo, en espacios en donde la conexión aún no ha llegado, parecería en principio más complejo aplicar esta teoría, dado que funciona en un solo sentido y se piensa en un supuesto teórico ideal en el que las comunicaciones funcionan en cada rincón del planeta. En este caso particular, mediante la red social la ciudad puede ver al campo pero el campo no puede ver a la ciudad.

Al despertar en Quimilí, la página de Facebook registra la primera jornada de trabajo (ver imagen 3). En un clima alegre y expectante, y luego de meses de preparativos, se crea el primer registro de la experiencia in situ.

Como se puede observar en la captura de pantalla, la interacción aumenta respecto de la publicación anterior. Sin embargo, es la última publicación de toda la pasantía. La pregunta es ¿por qué? La respuesta será dada por la propia dinámica de la experiencia.

2. Convivencia: La segunda parte de la experiencia consiste en separarse en grupos de pasantes a cargo de los coordinadores. Así, se dirigen hacia diferentes ranchos a pasar 5 días con familias que son parte del MOCASE-VC. Allí comparten sus tareas cotidianas tanto del trabajo como las hogareñas. Se acomodan en el espacio que la casa dispone, ayudan en la elaboración de los alimentos, recorren el monte, comparten comidas, sobremesas, charlas y silencios (Rodríguez Striebeck 2014, 90-91). El propio ritmo de las comunicaciones acostumbrado en las grandes urbes, acentuado por el uso de las TIC, conduce a estar conectados todo el tiempo, a esperar conexión constante y una respuesta inmediata. Y que la desconexión sea en presencia del otro es un trabajo muy difícil de afrontar. Los pasantes tienden a llenar esos vacíos de comunicación con preguntas, historias, chistes y anécdotas[22]. Hasta que comprenden que no es un vacío sino simplemente silencio. Y eso es parte de su cotidianeidad.

A contraposición del ritmo acelerado y ruidoso de la ciudad, en donde la falta de tiempo y la cultura del consumo son un factor común, en el campo existe una visión comunitaria, de trabajo colectivo. Los ritmos son más lentos y el uso del tiempo funciona con una lógica distinta, en donde manda el sol y no el reloj. Los silencios, la soledad y el uso del espacio en conexión con la naturaleza (en vez de la conexión tecnológica) se traducen en lentitud, comparados con la ciudad.

Los pasantes logran darle un valor a la tierra y al agua como recursos: lejos del consumismo de las urbes, es palpable que la tierra es la que provee el alimento, y que de eso se trata el trabajo cotidiano. En cuanto al agua, aprenden que es un recurso escaso y que conseguirlo requiere de tiempo y esfuerzo, ya que hay que viajar y transportarlo, tarea que se realiza entre dos y tres veces por semana (Rodríguez Striebeck 2014, 95). Cuidar y compartir se vuelven intenciones tan constantes como necesarias. Las costumbres cotidianas llevadas desde la ciudad se modifican sustancialmente. No conforme con ello, las prácticas anteriores se revisan y probablemente muchas sean modificadas para siempre.

De este modo es posible comprender el porqué de la falta de la necesidad de comunicar, de participar de las redes sociales: las prioridades se reordenan y la virtualidad ya no se encuentra entre las principales. Esta actitud no solo está condicionada por el hecho de la falta tendido eléctrico (solo algunas casas cercanas a Quimilí cuentan con electricidad) que les permita conectarse, sino por la falta de necesidad efectiva de hacerlo, porque en la mesa y en la sobremesa se está presente ya sea en la charla o en el silencio.

3. Plenario: Se trata de un cierre en el que se comparten las experiencias de todos los pasantes. Se reflexiona sobre el movimiento, se discuten las formas de acción y algunos se comprometen a dar continuidad al vínculo y sumarse a la tarea colectiva. Es un momento tanto de reencuentro como de despedida (Rodríguez Striebeck 2014,102-7).

Tampoco se ve reflejada esta instancia en Facebook. Dado que el lugar del plenario es el mismo en el que se desarrollan las actividades de los dos primeros días, sabemos que cuentan con acceso a la red, ya que se registran publicaciones de la llegada. Sin embargo, el momento no es difundido y ello reafirma la falta de necesidad de hacerlo mencionada anteriormente, dado que las prioridades y las necesidades se alteran en esta experiencia de tan solo cinco días. Solo posteriormente se anuncia un plenario pos-pasantía para el 25 de agosto, en el que la interacción virtual mantiene su tendencia en baja (solo dos intervenciones de “me gusta”).

La Pasantía Vivencial procura mostrar el trabajo colectivo y de participación horizontal. Esto no resulta sencillo en un contexto adverso, en el que, como se ha visto, los propios campesinos que no participan del movimiento desconfían del MOCASE-VC y suponen que también quieren apropiarse de sus tierras, según sus propios relatos.

 

 

5. Reflexiones finales

En el recorrido realizado se ha podido observar el funcionamiento de los espacios web como vidiera de reclamos y reivindicaciones que se gestan en espacios físicos. Desde su blog, y con los pocos recursos disponibles, el MOCASE crea un frente más desde el cual defenderse, otro puente de acceso para interactuar en cualquier lugar del mundo con un movimiento social que resulta muchas veces invisibilizado y/o divulgado desde construcciones discursivas ajenas. Al construirse como fuente de información desde espacios públicos-virtuales, alza su voz e interpela a quienes pretenden construir una imagen distinta de él, a quienes lo catalogan como violento y lo transforman en una figura temible.

La primera parte de la propuesta ha sido analizar las estrategias de divulgación del MOCASE-VC en su blog, frente a los reclamos y reivindicaciones que postula en relación con la propiedad de la tierra. Las representaciones que construye son atravesadas por la problemática de acceso y defensa de la propiedad de la tierra, pero se imbrican con otras problemáticas actuales y desafíos, utilizando este reclamo fundacional como eje troncal. Tal es así que la voz de la denuncia no se acalla y la acción para la formación de campesinos resulta relevante y es un ala activa del movimiento, en permanente desarrollo y abierto a toda la comunidad.

En la segunda parte del estudio se evidencia la importancia y la necesidad de la comunicación cara a cara. En espacios en donde la tecnología aún no ha irrumpido en toda su dimensión la intención va a contramano de la realidad. Si bien la cuenta de Facebook se abre con el propósito de divulgar todo el proceso, monte adentro esto se revierte y el espacio físico le gana al virtual. Se busca inquirir al otro desde lo emocional, desde conocer la realidad santiagueña y del MOCASE-VC desde las entrañas mismas del movimiento. Esa convivencia resulta significativa porque le dará un peso mayor a las representaciones que se construyan posteriormente a la experiencia.

Así, ambas estrategias apuntan al mismo objetivo: circular representaciones que armonicen con su realidad y favorezcan su lucha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias

Aranda, Darío. 2011. “Otra víctima por defender su territorio”. Página 12, 18 de noviembre.

 

Castells, Manuel. 2012. Redes de indignación y esperanza. Los movimientos sociales en la era de Internet. Madrid: Alianza Editorial.

 

Cimadevilla, Gustavo y Edgardo Carniglia. 2009. Relatos sobre la Rurbanidad. 1° Edición. Río Cuarto: Universidad Nacional de Río Cuarto.

 

Desalvo, M. Agustina. 2014. “El MOCASE: orígenes, consolidación y fractura del Movimiento Campesino de Santiago del Estero”. Astrolabio (12): 1-30.

Domínguez, Diego, Pablo Lapegna y Pablo Sabatino.2006. “Un futuro presente: las luchas territoriales”. Nómadas (Nº 24): 239 a 246.

 

Gracia, Mario. 2017. “En el campo está la base de la soberanía alimentaria”. El periódico de Aragón, 25 de enero.

http://www.mocase.org.ar

 

Instituto Nacional de Censos y Estadísticas de la República Argentina (INDEC), http://www.indec.gob.ar/.

 

La Vía Campesina. 1996. Memoria de la II Conferencia Internacional de la Vía Campesina, (Tlaxcala, México), Ediciones NCOS, Bruselas.

 

Liceaga, Gabriel. 2012. Las luchas campesinas en Mendoza. Reflexiones a partir de la acción colectiva de la Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra. En (Re) inventarse en la acción política, Bravo Nazareno (editor), 117-157. Mendoza: EDIUNC.

 

Medina, Rosario. 2017. “Un ranking de la ONU desnudó la desigualdad en el país y Santiago del Estero tiene el mayor atraso”, Clarín, 11 de mayo.

 

Michi, Norma. 2010. Movimientos Campesinos y educación. El Movimiento de los trabajadores Rurales Sin Tierra y el Movimiento Campesino de Santiago del Estero-VC. Buenos Aires: Editorial El Colectivo.

 

Michi, Norma. 2012. “La construcción colectiva de la noción de derecho en la lucha por el territorio. Consideraciones sobre la experiencia del MOCASE VC”. Revista del IICE (31): 37-50.

 

Ouviña, Hernán. 2004. Zapatistas, piqueteros y sin tierra: nuevas radicalidades políticas en América Latina. Disponible en: http://www.panuelosenrebeldia.com.ar/content/view/509/193/

 

Poggi, Marina. 2017. “Los sin tierra. Representaciones y estrategias de circulación de reivindicaciones en las sociedades en red”. Estudios Rurales (13): 1-22.

 

Raiter, Alejandro. 2001. Representaciones sociales, Buenos Aires: EUDEBA.

 

Rodríguez Striebeck, María Paz. 2013. Somos Tierra. Análisis de las prácticas y estrategias comunicacionales del Movimiento de Campesinos de Santiago del Estero, MOCASE-VC. Disponible en: http://perio.unlp.edu.ar/sistemas/biblioteca/files/CPSS_Rod_Tdig_pdf_-_14288.pdf

 



[1]El 31,3% de su población tenía en el censo de 2001 necesidades básicas insatisfechas, lo cual representa el 26,2% de los hogares (Michi 2010, 210).

[2] Se utilizan los datos censales de 2001 por ser los más cercanos al contexto de formación del MOCASE. Para consultar datos del último censo: http://www.indec.gob.ar/censos_provinciales.asp?id_tema_1=2&id_tema_2=41&id_tema_3=135&p=86&d=999&t=0&s=0&c=2010. Consulta: 20/06/17

[3] “La mayor parte de estas posesiones pueden encuadrarse en el artículo 4015 del Código Civil Argentino [...]. En él se reconoce el derecho a la propiedad a los poseedores de más de veinte años, cuando ha sido en forma continua y con ánimos de ser dueños” (Michi 2012, 39).

[4]Carlos Arturo Juárez gobernó la provincia desde 1948, directa o indirectamente, hasta su última re-elección en 2001 inclusive (Nota del autor).

[5] Por ejemplo: SETEM, Vetermon, Educadores sin Fronteras, Abogados sin Fronteras, Manos Unidas, Juristas sin Fronteras, Escuela Superior de Cine de Catalunya.

[6] Dentro de las estrategias orientadas a la formación caben mencionarse además la Escuela de Memoria Histórica, la Escuela de Formación Política, el campamento Latinoamericano de Jóvenes y la Universidad Campesina (UNICAM).

[7] Unión de Trabajadores Sin Tierra (UST, Argentina) y Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST, Brasil)

[8]Fuente: Censo INDEC 2011. Puede consultarse en: http://www.indec.gob.ar/ftp/censos/2010/CuadrosDefinitivos/H11-P_santiago_del_estero.pdf. Consulta: 20/06/17.

[9] “Un ranking de la ONU desnudó la desigualdad en el país y Santiago del Estero tiene el mayor atraso”. Clarín, 11/05/17. Disponible en: https://www.clarin.com/sociedad/ranking-onu-desnudo-desigualdad-pais-santiago-estero-mayor-atraso_0_Skum40le-.html. Consulta: 25/06/17

[10] De 785.077 pobladores de la provincia de Santiago del Estero mayores de 5 años, solo 496.794 acceden a la educación inicial primaria y 161.886 logran completarla. En el nivel secundario se agrava, y solo 81.458 logran completar esta etapa. Fuente: Censo 2011, INDEC. Disponible en: http://www.indec.gob.ar/ftp/censos/2010/CuadrosDefinitivos/P29-P_santiago_del_estero.pdf. Consulta: 25/06/17

[16] “Cristian Ferreyra, de 23 años, fue baleado por dos hombres cuando intentó resistir un desalojo en el campo donde vivió toda su vida. Desde el Mocase denunciaron que los homicidas trabajan para un empresario agropecuario de la zona”. “Otra víctima por defender su territorio”.Publicado en Página 12 el 18/11/11. Disponible en: https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-181517-2011-11-18.html. Consulta: 14/05/17.

[17] Los propios campesinos denuncian con nombre y apellido a los grandes empresarios detrás de las maniobras de desalojos: “Son constantes los conflictos con los grandes empresarios. En Santiago del Estero, en el año 2012, Miguel Galván, uno de los habitantes de las comunidades de resistencia, apareció degollado en un camino. Y en el año 2011, Cristian Ferreyra, que iba a cumplir 22 años, fue asesinado por un sicario contratado por Jorge Ciccioli, un empresario de Santa Fe. Era una de las cabezas más visibles del movimiento”. “En el campo está la base de la soberanía alimentaria”. Publicado en El periódico de Aragón el 25/01/17. Disponible en: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/espacio3/en-campo-base-soberania-alimentaria_1175871.html. Consulta: 25/05/17

[19] “Prácticas de campo en la Escuela de Agroecología”, nota publicada en el blog del MOCASE-VC el 17/04/17. Disponible en: http://www.mocase.org.ar/2017/04/practicas-de-campo-en-la-escuela-de.html. Consulta: 20/06/17

[20] “Una década de Educación Popular en Movimiento”, nota publicada en el blog del MOCASE-VC el 21/03/17. Disponible en: http://www.mocase.org.ar/2017/03/una-decada-de-educacion-popular-en.html. Consulta: 20/06/17

[21] La reunión pre-viaje a la que se alude tuvo lugar el sábado 15 de julio de 2017 en la facultad de agronomia de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Dadas las características informales de la reunión no estuvieron pactadas entrevistas, sino que se ha procurado observar y tomar notas de algunos testimonios espontáneos, de los cuales algunos ejemplos son mencionados en este trabajo.

[22] Estas afirmaciones -si bien no registran antecedentes formales o materiales empíricos- han sido tomadas de las charlas informales mantenidas con diferentes integrantes de las Pasantías quienes han realizado la experiencia una o más veces. El valor que le imprimen a este trabajo, motivo por el cual se las ha incluido, es el de recuperar reflexiones y comparaciones disparadas por la experiencia vivencial.



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