Defensa de la educación pública en las manifestaciones juveniles bahienses. ‘Los amigos de la toma son para siempre’

A defesa da educação pública nas manifestações juvenis da Bahia Blanca. ‘Os amigos da ocuppy são para sempre’

The defense of public education in Bahia Blanca youth demonstrations. ‘The friends of school occupation are forever’

 

Sandra Alarcón

Profesora Adjunta Universidad Nacional del Sur

sandraalarcon994@gmail.com

 

Resumen: En este escrito abordaré algunos puntos en común entre aspectos teóricos referidos a las juventudes y su participación política en el espacio público con la experiencia de la toma de las Escuelas Medias de la Universidad Nacional del Sur, (en adelante EMUNS),  que se llevó a cabo en la ciudad de Bahía Blanca, Argentina en agosto 2018, cuyos impulsores fueron el colectivo de estudiantes de escuelas secundarias, universitarios y terciarios bahienses. Para abordar esta experiencia, tomaré como datos empíricos algunas publicaciones vertidas en algún medio de comunicación referidas a “la toma” y las manifestaciones (datos, recuerdos, anécdotas, percepciones, valoraciones) emitidas, en una entrevista colectiva, por parte de un grupo de estudiantes secundarios, y una docente de las EMUNS, que participaron activamente en el hecho.

 

Palabras clave: educación; derechos; desigualdades.

 

Resumo: Neste artigo, abordarei alguns pontos em comum entre aspectos teóricos relacionados à juventude e sua participação política no espaço público, com a experiência de ocuppy escolar as escolas de ensino médio da Universidade Nacional do Sul (em diante EMUNS), o que levou a realizada na cidade de Bahía Blanca, Argentina, em agosto de 2018, cujos promotores eram o grupo de estudantes de escolas secundárias, universidades e bahienses terciários. Para abordar essa experiência, tomarei como dados empíricos algumas publicações derramadas em alguns meios relacionados à “tomada” e às manifestações (dados, memórias, anedotas, percepções, avaliações) emitidas, em entrevista coletiva, por um grupo de Alunos do ensino médio e um professor da EMUNS que participaram ativamente do evento.

 

Palavras-chave: educação; direito; desigualdade.

 

Abstract: In this paper I will address some common points between theoretical aspects related to youth and their political participation in the public space with the experience of school occupation the Middle Schools of the National University of the South, (onwards EMUNS), which led to held in the city of Bahía Blanca, Argentina in August 2018, whose promoters were the group of students from secondary schools, universities and tertiary bahienses. To address this experience, I will take as empirical data some publications spilled in some media related to “the taking” and the manifestations (data, memories, anecdotes, perceptions, assessments) issued, in a collective interview, by a group of Secondary students and an EMUNS teacher who actively participated in the event.

 

Key words: education; rights; unequalities.

 

 

 

Fecha de recepción: 1 de julio de 2019.

Fecha de aceptación: 19 de febrero de 2020.

 

[1]*

La toma de las EMUNS. Contextualización


Las EMUNS son escuelas dependientes de la Universidad Nacional del Sur. Comparten espacio con los establecimientos que nuclean otros niveles educativos: inicial, primario, y superior. Son escuelas prestigiosas de la ciudad, ubicadas en el macro centro, alberga a numerosos estudiantes provenientes de distintos puntos de la misma, cuyas familias en su mayoría pertenecen a clase media, son profesionales (muchos poseen estudios terciarios,  universitarios), comerciantes y trabajadores de distintos rubros.

El contexto nacional, provincial y local de 2018 estaba atravesado por un malestar generalizado en todos los órdenes: económico, social, cultural, político, judicial, salud, educativo, empleo. En lo que respecta a lo educativo, el ataque constante a la educación pública, el recorte presupuestario, la no apertura de paritarias, procesos inflacionarios que debilitaban los sueldos docentes (y de todos los trabajadores en general), paros docentes preuniveristarios y universitarios sostenidos por varias semanas consecutivas en las universidades luego del receso invernal, asambleas docentes y estado de alerta y movilización de todo el colectivo docente (nacionales y provinciales), el mal estado de la infraestructura de los establecimientos públicos evidenciándose en su peor rostro con el fallecimiento de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez a raíz de una explosión producto de una pérdida de gas que ocurrió en la escuela N°49 del partido bonaerense de Moreno, así, la docencia y la población en general mostraron su dolor ante tan triste hecho, hecho que no dejó a los jóvenes bahienses sin respuesta.

En este sentido, el 28 de agosto de 2018, en las instalaciones de las EMUNS se llevó a cabo una Asamblea Educativa Interclaustros de la que participaron más de 350 estudiantes y, luego de un acalorado debate e intercambios diversos en donde los estudiantes exponían sus miradas sobre el panorama social en general y educativo en particular, decidieron por unanimidad votar la toma de las EMUNS, hecho que generó que se abriera un proceso de organización estudiantil en la ciudad, comparable al de la lucha contra las tendencias privatistas  de los 90. Este movimiento estudiantil local confluyó con el activismo estudiantil que se dio en todo el país cuyo motor era impulsado por la defensa de la educación pública, y que se fueron sumando a la lucha por el aborto, el cuestionamiento al orden patriarcal y sus instituciones.

 

Juventudes, política y movimientos estudiantiles. Algunas caracterizaciones


Cuando se habla de juventud muchos autores, entre ellos Felipe Ghiardo (2004), la definen desde una dimensión basada en lo biológico, “estableciendo los límites de la juventud entre los 14 y 29 años, aunque otros los restringen entre los 18 y los 29 años” (Vommaro 2015, 17). Sin embargo, esta perspectiva en las últimas décadas se ha ampliado pluralizando el concepto de “juventud” a “juventudes”, significando con ello la diversidad de juventudes presentes en el ámbito social, evidenciando de este modo las diferentes formas de ser, de estar y de mostrarse como joven. El despliegue de estas prácticas juveniles, llevó a que en los años noventa se comenzase a hablar del estallido de la juventud, en base a la creciente diversidad que caracterizaban a las juventudes en ese momento. Este espacio en expansión que ocupaban los jóvenes en la vida social, económica, política y cultural de muchos países generó un renovado interés en el mundo científico y académico, a la vez que en las políticas públicas impulsadas por los estados y también por distintos organismos internacionales. Así, surgieron diferentes conceptualizaciones para intentar comprender o interpretar las dinámicas juveniles, alejándose de los abordajes meramente biologicistas o demográficos que habían predominado en décadas anteriores.

Las juventudes son construcciones sociohistóricas y culturales, situadas y relacionales. Es decir, son productos de un tiempo y un espacio determinados, que configuran modalidades distintivas y a su vez comunes con otras producciones. De esta noción surge la desvinculación con lo meramente generacional en el sentido de concebir a “la juventud” como un grupo etáreo particular en estado de espera a la vida adulta, este hecho permite visualizar a estos en sus características biológicas y culturales diversas, múltiples y potentes marcando la emergencia de las juventudes actuales signadas por sus participaciones en los espacios de la política en la vida social.

Según Pablo Vommaro (2014), en los últimos años, la participación juvenil en el espacio público es posible gracias a un uso y una concepción de la política en un sentido amplio, posibilitando configuraciones políticas marcadas por las siguientes  características: politización –proceso de ampliación de la política- de los espacios cotidianos, territorialización de la política, proceso de estetización y culturización en la práctica política, con un marcado crecimiento en lo comunicativo y expresivo, y, uso, apropiación y producción de lo público que posibilita “la emergencia de lo comunitario y lo público en tanto lo común” (2014, 57). En donde, en dicho espacio común convergen la lógica mercantil con la lógica estatal.

Al observar las manifestaciones juveniles latinoamericanas de los últimos años se pueden identificar ciertos desplazamientos. Primeramente, se puede determinar que ciertas prácticas estéticas y culturales devinieron en prácticas políticas o prácticas politizadas por su carácter público, colectivo, organizado y visibiliza el o los conflicto/s que los interpela y moviliza, mostrando prácticas contraculturales y alternativas. Como novedad, entre las prácticas juveniles lo afectivo y las corporalidades adquieren otros lugares en las producciones políticas. Esto, le permite afirmar a Vommaro (2014), que los jóvenes no son generaciones despolitizadas sino que con sus prácticas muestran su “alejamiento…de las instituciones y prácticas de la política, entendida sólo en términos representativos e institucionales”, es decir, “de prácticas políticas clásicas, así como el alejamiento y la desconfianza hacia las instituciones y actividades convencionales de implicación en la esfera pública” (2014, 62).

Un segundo desplazamiento puede visualizarse en la mirada de los jóvenes hacia el Estado como “terreno de disputa y herramienta de cambio social, recentrando la participación política juvenil en el ámbito de la ejecución de políticas públicas y el apoyo a un determinado gobierno” por lo general de orientación popular, en donde lo territorial es la base de legitimidad y sustento de su práctica.

Para este autor, las juventudes son nuevas generaciones; son grupos sociales que tienen que abrirse paso a un mundo dado en todas sus complejidades. Para ello propone abordar a los jóvenes desde el concepto de “generación” en tanto éste permite desplazarnos tanto desde la perspectiva “edad” como único parámetro para determinar la pertenencia etárea a un grupo, como de la perspectiva de “moratoria vital” en el sentido de que los jóvenes se hallan en una pausa vital en donde no son ni niños ni adultos, siendo personas que se están formando para la vida adulta, evidenciando así visiones que dejan a los jóvenes en un estado de “minoridad”, de no decisión, de tutela, silenciamiento y, por tanto, sujetos pasibles de sentencia. Abordar las juventudes desde la perspectiva de generación, permitiría analizarlas y comprenderlas desde aspectos socio-históricos, relacionales, culturales y situacionales. En este sentido, se asumen a los jóvenes como sujetos presentes socio-históricamente, que cumplen el destino de su generación y de su realidad social, se manifiestan, argumentan y participan, deciden por sí mismos sin esperar autorizaciones de los adultos. Del mismo modo, este enfoque permitiría visibilizar distintas generaciones de jóvenes coexistiendo en forma simultánea en un mismo tiempo histórico, en diferentes espacios.

La noción de “politización” permite pensar las juventudes en un sentido de ampliación de las fronteras de lo político, de la vida cotidiana, de las relaciones sociales, de género, entre otros, no pensado o concebido solamente desde lo partidario político o política Estatal. En este sentido, muchos jóvenes están participando activamente en diversos espacios promoviendo cambios, transformaciones desde lo social y cultural en diversos espacios políticos-territoriales.

En estos tiempos, es posible la concreción de la intervención de acciones políticas por parte de los colectivos juveniles debido a la presencia de ciertas características:  su capacidad organizativa, su visibilidad pública (con repercusión pública), la existencia de políticas públicas de la juventud (políticas de género), una renovada forma de participación y compromiso público por parte de los jóvenes, así como un renovado interés político, mediático y académico por este grupo social de la juventud por parte de diversos sectores de la sociedad, y, una juvenilización de la vida (pautas y comportamientos sociales de lo juvenil como pautas de consumo).

Pablo Vommaro (2015), plantea que existe en nuestro país una revitalización de un compromiso político de la juventud a partir de diversas experiencias de crisis que hemos transitado los argentinos en el devenir histórico del país en las últimas décadas, marcando diferencias y continuidades (al principio menos reconocidas y visibilizadas hasta ser ampliamente consideradas por diversos sectores de la sociedad): última dictadura, retorno a la democracia, crisis del estado neoliberal reflejado en su punto extremo en el 2001 así como la actual crisis producto del cambio político al pasar de un Estado Nacional y Popular a una nueva versión de un Estado neoliberal y conservador, marcando en este último un claro retroceso en el campo de derechos y garantías propias de un gobierno democrático.

Retomando el concepto de generación para pensar las juventudes, algunos autores plantean que una generación no puede comprenderse sólo a partir de la coexistencia en un tiempo histórico común, sino que debe poner en juego criterios de identificación común entre sujetos que comparten un problema. Entonces, el vínculo generacional surge como efecto de un proceso de subjetivación, ligado con una vivencia común en torno a una experiencia de ruptura, a partir de la cual se crean mecanismos de identificación y reconocimiento en tanto parte constitutiva de un nosotros (Vommaro 2015). Ignacio Lewkowickz (2003) plantea que una subjetividad política en una generación se constituye cuando se produce una escena original, en la que ésta le atribuye al sujeto un lugar determinado.  Por tanto, podríamos decir que una generación “se constituye a partir de una escena, y adopta un lugar en esa escena. Adoptar ese lugar es la marca subjetiva” (2003, 3). Entonces, para este autor, una generación se conforma cuando tienen problemas en común que se expresan en una experiencia alteradora. Para el caso de los estudiantes entrevistados que participaron de la toma de las EMUNS, se podría pensar que tanto el contexto histórico de luchas y reclamos por la defensa de la educación pública en el cual participaron activamente en marchas, así como el espacio y tiempo que constituyó la “asamblea interclaustros” (y su contexto) en la que se determinó la toma podrían corresponderse con esa escena original que marcó y selló la subjetividad política de estos estudiantes; en este sentido, las problemáticas los reunieron en un reclamo mancomunado otorgando de este modo su filiación generacional. Algunos de ellos manifestaron:

O sea, estábamos en un contexto además en el que habían treinta universidades tomadas y era como un contexto que propiciaba la toma, y (…) fue claro, la primera experiencia de algo tan, políticamente hablando, tan importante para todos asique creo que sí, todos lo veníamos esperando.

(…) o sea, ese mismo día, empezaron a llegar comentarios, se estaba generando un clima. Las personas que estábamos ahí adentro veíamos que entre los oradores y lo que decían veíamos como “Bueno, se viene algo.

(…) era el momento de activar porque veníamos haciendo cosas más chicas, entonces, ya está, si surge la toma, se hace la toma.

(Fragmento de entrevista grupal).

Se podría asociar a este momento como la experiencia original que marcó la subjetividad política de las y los estudiantes e implicó el desafío vital necesario para (re)conocerse, erigir y transformar la realidad en la que viven y vivimos. Esa acción de (re)conocerse marcó el ritmo del camino de construcción de su propia identidad en el que fueron (y van) autopercibiéndose como sujetos políticos, que de manera reflexiva se asumen como agentes sociales con conciencia de la identidad histórica, que toman decisiones a futuro y en los que se sienten responsables de la dimensión política de sus acciones. En este sentido uno de los entrevistados comentó:

Bueno, [en relación a la toma] ese era el puntapié inicial, después bueno, al menos nosotres como colectivo reclamábamos primero por la implementación del boleto estudiantil gratuito, lucha que seguimos sosteniendo, pero además por todo lo sucedía: mejoras edilicias, desinfección, situación de cómo estaban las escuelas, lo que había pasado con S y R, o sea, todas cuestiones que nos llevaban a replantearnos realmente si estábamos yendo a la escuela a estudiar, si había gente que quería estar estudiando y no podía (…) el chico de la coordinadora de artística que denunciaba que les estaban cerrando cursos (…) También reclamábamos la reapertura de la carrera de trabajo social en la UNS, era uno de los grandes puntos porque el centro de estudiantes pedía por su reapertura, o sea, había muchos puntos y en realidad lo que justamente más hacíamos era interpelar a la sociedad(…) además eso, nos estaban bastardeando por todos los frentes posibles (Fragmento de entrevista).

El contexto socio-histórico permite la generación de escenas en las que los sujetos van ocupando sus lugares, se reúnen y organizan, establecen alianzas y generan acciones políticas. El punto es, para Alain Badiou (2000), qué posicionamiento político van construyendo los sujetos en dichas escenas. Posicionamientos vinculados a sostener el status qúo, las relaciones tradicionales entre partidos políticos, Estado y poder o posicionamientos que impliquen sujetos políticos que representen el poder de un movimiento social en tanto  encarne la voluntad de la gente.

Este autor nos alienta a pensar este tiempo como una oportunidad para construir acciones colectivas que impliquen el ejercicio pleno de la política en libertad y no la esclavitud a viejas lógicas que asumían el actuar desde un partido político para acceder al poder del Estado y quedar esclavos del poder económico capitalista vigente en tanto ordenador de las relaciones. Para salir de esta subordinación de una política sometida al poder estatal, partidario y económico,  Badiou (2000) propone ejercer una política de emancipación e igualdad que implique ejercer actos políticos libres en su forma y contenido que puedan crear espacios y tiempos para hacer un ejercicio de nuestra libertad creando tiempos y lugares políticos. La confluencia de sujetos políticos posicionados en esta perspectiva de hacer política implicarán movimientos colectivos, en tanto acciones colectivas organizadas según sus propias reglas (es decir, no reguladas por el poder dominante) cuyos planteos o propuestas tiendan a la igualdad y al bien común y se organicen en torno a la voluntad de la gente. En este sentido, lo importante para el autor es atender la capacidad política y organizativa de la gente para crear, innovar, inventar caminos alternativos a lo ya dado.

El grupo de estudiantes entrevistado evidenció en sus manifestaciones muchos puntos de contacto con lo expresado por Alain Badiou. Puede desprenderse entonces, una concepción de este grupo juvenil estudiantil como un movimiento social que se organiza, gestiona sus tiempos y establece sus lugares políticos  para pensar, (re)crear, ordenar, proponer, definirse prospectivamente desde una acción consciente y reflexiva observando la realidad social  para luego intervenir en ella, generar cambios, irrupciones. Así, realizan un ejercicio de su capacidad política valiéndose de sus concepciones, herramientas y disposiciones para pensar colectivamente cómo ir organizándose y construir una realidad más igualitaria.

El período que duró la toma podría asumirse, para estos jóvenes bahienses, como un proceso de subjetividad política y una experiencia que significó múltiples aprendizajes. Aprendizajes desde lo organizacional, la logística de tiempos, espacios y uso de recursos, (re)conocimientos sobre otros y sobre sí, así como la generación de nuevos vínculos afectivos que sellan amistades y que marcan los aspectos vitales de las y los sujetos sociales que se hallaron imbuidos en esa dinámica de lucha y resistencia. Esta experiencia es el acto político (Badiou 2000) que creó un tiempo y un espacio, y un ejercicio de la política en tanto la  política siempre es una actividad colectiva y una acción colectiva organizada que comparte reclamos en común, cuyas acciones tienden a construir la mayor igualdad en la sociedad.

S: Yo en ese momento todavía no era nadie en la FES (…) al principio me sentía un poco incómodo, pero después me encontré con R, con A y en un momento pidió ayuda, entonces ahí fue que dije como para soltarme un poco aprovecho esta oportunidad y se me hizo como una convicción… Y la verdad es que yo la viví bastante, no sé, extraña. Empecé incómodo y terminé haciendo amigos y conocidos gracias a la toma, lo viví... (se ríe)

A: ¡Los amigos de la toma son para siempre!”

S: Siempre fui de ser reservado, pero ahí fue que me solté para siempre y una pasión que…

Todos los chicos: ¡Pasión por la toma! (…)

R: Lo que dijo él (se refiere a S) sobre que se conoce mucha gente que nos unía a partir de eso, ver el nivel de solidaridad que crecía día a día, fue importante.

N: Conocimos a muchísimas personas. Es el día de hoy que me dicen “N-cocina” y pasé a ser N-cocina y ella es la …

A: ¡Piquetera asquerosa! (se ríe) Una vez iba caminando a las 5 de la mañana por Alem y una chica gritó “¡Es A la de la Educación Pública! ¿Te puedo abrazar?” y yo tipo… “¡Bueno!”

A: Fue re movilizante. Fueron dos noches que yo pasé de largo y organizándonos desde las 5 de la mañana armando los comunicados: qué era lo que íbamos a decir y cómo hacíamos y si sos menor o si sos mayor y qué hacemos, pero hipermovilizante, es como dice N… Habíamos pasado de largo y me decían “¿querés un café, precisás algo?” Todos re atentos. Todos trabajando…

N: Era un ambiente relindo…

A: ¡Hermoso! Yo no dormí por más de 48 hs, pero el ambiente era eso… Hermoso. Te decían tomá, sentate, escribí esto…

N: Yo elegí la cocina porque tengo mi instinto de que, bueno, tienen que comer (…) Tenía que alimentarlos. Pasábamos por los pasillos y habían chicos estudiando y les decía “Chicos ¿Quieren mate, quieren galletita?” u otras cosas…

R: Chicos preparando finales, parciales, estaba lleno de gente estudiando. (Fragmentos de la entrevista).

Estos fragmentos de entrevista ilustran y evidencian a esta generación de estudiantes bahienses como sujetos políticos en tanto realizan un ejercicio libre y pleno de la política y su capacidad de organización dentro de un movimiento social planteados en los términos de Alain Badiou (2000), en tanto que la política permite generar tiempos, espacios y libertades para crear cambios de direcciones y novedades en la realidad en un camino hacia la emancipación y la libertad.

La defensa de lo público como factor común que los agrupa, así como el ejercicio de una política libre es lo que caracteriza a estos jóvenes.

A: Claro la defensa de la educación pública era como la bandera y común denominador además de todo lo mencionado (…) En realidad, estando en asamblea se decidió que íbamos a levantar para confluir con la marcha. Lo que hicimos fue hacer un comunicado como cierre de la toma (…) Después decir que defendemos la educación pública, laica, gratuita y de calidad (…) No puedo acceder a educación si no es pública, lo mismo con la salud. Es para que todos podamos acceder.

Asimismo, las asambleas marcaron el método de organización estudiantil que desde la perspectiva de asambleas interestudiantiles e interclaustro, reunieron a una masa importante de estudiantes que mediante debates y mociones fueron tomando decisiones sobre el programa que les orientara la lucha. Fue así que se decidió encabezar la marcha federal educativa, con la consigna “Plata para educación, no para la deuda”, marcando con esa acción -como ya se manifestó- el levantamiento de la toma. Las comisiones de base y de difusión así como la asamblea permanente fueron el máximo órgano de decisión dentro de la toma.  La capacidad organizativa que llevaron a cabo las y los estudiantes en esta toma fue significativa, que frente a todo panorama desalentador (evidenciado en los medios periodísticos locales, la comisión de padres y estudiantes que se oponían a la toma y redes sociales), se desarrolló bajo un método basado en la autoorganización mediante distintas comisiones.

Los estudiantes de la entrevista comentaron:

N: Nos organizamos ahí. Estaba la comisión de prensa, la comisión de organización que no funcionó, que se iba a encargar uno de cada comisión organizarse, pero eso fue no, no… La comisión de seguridad que era la encargada del control de apertura y cierre de la entrada, vigilar esas cuestiones, bueno, prensa era la que se comunicaba con los medios, que era quizá la que  implicaba un poco más de exposición, redactar los comunicados y las distintas cuestiones que iban surgiendo. Una comisión que era de asamblea permanente que era la que llamaba a asamblea, definía los horarios y que se encargaba de la toma nota de las mociones, las votaciones y demás; de inspeccionar todo eso. La comisión de comida e insumos… ¿Y había otra más?

A: No, la de los termos y los mates… Como había uno de almuerzo y la cena, el mate estaba todo el día.

R: Fue una crisis ahí, pero que fue bárbaro...

S: Llegaban cosas… Además ustedes (dirigéndose a N) se organizaron rebien.

N: Bueno, yo amo cocinar y encima yo tenía experiencia para hacer guiso para 50 personas, pero ¡no para 300! Fue un desafío, pero bueno, la verdad es que fue un trabajo en equipo super divertido… La verdad que fue increíble. Fue una experiencia de trabajo colectiva muy terrible, terrible.

E: Y en el mientras tanto, participando de las asambleas…

N: Sí, participando de las asambleas, claro, estar pendiente de todo lo que pasaba afuera.

R: Limpiamos todo con lavandina.

Alain Badiou (2000) asevera “la capacidad de una política es la capacidad de estar en otro lugar que aquel al cual el poder la está convocando”. Los sectores hegemónicos y contrahegemónicos (Gramsci) se visibilizan claramente en este relato de la realidad bahiense. Así, es posible  determinar el lugar contrahegemónico en el que se ubican los jóvenes estudiantes que se unieron en  defensa de lo público, ocupando el territorio público: calles, plazas, veredas y, edificios educativos públicos (las EMUNS el 28 de agosto y el Instituto Superior de Formación Docente N°3  el 18 de septiembre), territorio que el poder del Estado vigente desatendía de diversas maneras, ignorando los reclamos docentes, favoreciendo el sector privado, cerrando espacios educativos, promoviendo la desmovilización y el silenciamiento de los reclamos por medio de diversos mecanismos. Por otra parte, las agencias y agentes representantes del poder hegemónico se presentaron en el relato a pocos minutos de la entrevista:

A: No había un solo medio. O sea, la escuela estaba toda llena de carteles y por todos lados en los que decíamos “Luchábamos por la Educación Pública” y nada… No aparecía en ningún lado hasta el día en que tomamos la escuela.

(…) Bueno, la nota de XXXX[2] ¡Vergonzosa!

A: Y los medios, bueno, sí tuvimos ese impacto que queríamos, porque nos vieron… Pero yo hablé en varias radios y otros medios de comunicación y la nota con XXXX fue así, me llamó, me preguntó “¿Cómo te llamas?” ,“A” le dije bien, y me dice “¿Y cuál es tu apellido?”, “No, no tengo por qué decírtelo, si querés te cuento cómo está siendo la toma ” y él “¿Y cuál es tu apellido?”, “No tengo por qué decírtelo, si querés te cuento lo que está pasando dentro de la escuela” y empezó a decir “¿Y por qué no querés decir el apellido?” y dijo que era una antidemocrática y empezó a gritar “¡Antidemocrática, Antidemocrática, Antidemocrática!” y me cortó. Y después estuvo quince minutos diciendo guarradas y yo no dije una sola palabra en esa radio.

Chicos: Y estábamos así, escuchándolo todos… En el gimnasio.

N: Sí, sí. Es el rol que juegan ellos… Particularmente en Bahía Blanca una misma persona tiene el monopolio de los medios y se juega para determinados sectores a los cuales no les conviene ni las luchas ni las organización de la sociedad.

A: Y las preguntas están hechas no para saber lo que está pasando adentro, sino para cagarte, para hacerte quedar mal. Era una piba de 17 que no quiere dar su apellido o me preguntó o yo le dije “Velamos por la educación pública” y dijo “¿Quién te va a sacar la educación?” “Y el gobierno con las medidas que está tomando” “¿Quién es el gobierno, Macri?” Yo le dije “¡No, el Gobierno! Si vos pensás que el Gobierno es una sola persona está bien, pensá como vos quieras, pero no funciona así” y siguió diciendo “Macri, Macri, Macri”. Todo era para decir “La estúpida esta dijo que Macri es el Gobierno”. Yo no lo iba a decir, pero… ¡Te usan! Entonces, ya está. Está bueno que vayan los medios, pero el que escucha, escucha lo que quiera.

S: La gente que escucha ese medio no tiene más información que esa.

N: Es que tampoco hay demasiados medios contrahegemónicos en la ciudad que tengan un nivel de llegada y genere un periodismo crítico.

De los relatos, se desprende la postura que algunos medios de comunicación han asumido en el tratamiento de la cuestión juvenil en la agenda de los medios locales de la ciudad así como el lugar que ocupan en ellos. Según han manifestado estos jóvenes, los encuadres noticiosos utilizados por los medios para presentar y abordar los reclamos juveniles han oscilado entre el silenciamiento de las actividades organizadas para el reclamo sobre diversos asuntos - antes de la toma- y sus problemáticas. A posterior abordaje del reclamo de los jóvenes al concretarse la toma de las EMUNS (institución educativa relevante de la ciudad) empleando diversas prácticas discursivas tendientes a generar una imagen descalificadora respecto de este hecho ante la opinión pública. Se observa que el medio de comunicación dejó de lado su labor informativa para ponerse al servicio del sector dominante.

En este sentido, las palabras de Rossana Reguillo son claves para comprender la importancia del discurso y su carácter performativo. “Lo que resulta fundamental (…) es entender que el discurso es una empresa abierta en la que los actores recurren a diferentes estrategias como "instancias específicas de decisión" (Foucault 1976), estrategias que permiten "usar" las reglas de la "formación discursiva" de maneras diversas, pero nunca al margen del contexto de enunciación. Y en esas "maneras diversas", el discurso se despliega no como una sucesión de códigos, sino como producción de sentidos” (2000, 6).

En este sentido, cobró relevancia en forma de titulares en las coberturas mediáticas, la postura en oposición a la toma por parte de un grupo de padres y estudiantes de las EMUNS. Un titular en el periódico local en una sección destacada, anunció el hecho el 29 de agosto bajo el título “Padres de alumnos de las EMUNS se manifestaron contra la toma del edificio”, acompañado de una foto que ilustraba el momento de encuentro de “Padres autoconvocados” así como la carta en la que exponían sus puntos de oposición.

Ante la aparición del grupo de “Padres autoconvocados”, surgió un colectivo de padres que se congregó en el colegio en apoyo a la lucha de los estudiantes, cuya denominación fue “Madres y Padres Copados” exponiendo sus puntos de adhesión a la toma explicitándolos en un manifiesto. Este grupo no formó parte de las publicaciones de este diario local.

La disputa por lo público queda así expresada en una puja constante entre estas generaciones que luchan en territorio para conseguir la consecución de los intereses, que son múltiples y diversos. Notamos, que la noción de “generaciones” para concebir a las juventudes, permite aquí resaltar la dimensión de lo vincular que se da con otras generaciones.

 

Consideraciones finales


En los últimos años en la región latinoamericana, diversos grupos juveniles vienen realizando manifestaciones, movilizaciones y articulaciones reflejadas en diversos reclamos, y en este sentido la ciudad de Bahía Blanca no fue la excepción.

Las principales experiencias de politización juvenil muestran: que son organizaciones que producen movilizaciones que expresan la posibilidad política de establecimiento de relaciones intergeneracionales, de vinculaciones de diversos grupos juveniles con las de otros movimientos y expresiones sociales colectivas organizadas (intersectorial, interclaustros en el caso de Bahía). Así, estas movilizaciones se convierten en procesos que dinamizan diversas luchas sociales que demandan al sistema dominante por modificaciones o cambios al status quo.

A lo largo de este trabajo he presentado, descripto y analizado el proceso de participación juveniles en la ciudad de Bahía Blanca en cuanto a sus prácticas, experiencias, producción de sentidos y sus procesos de subjetivación. Del mismo modo reflejé las formas políticas expresadas por este grupo de jóvenes estudiantes y las resistencias territoriales a las que se enfrentaron, reflejando en estas fricciones las disputas establecidas por lo público.

Asimismo, he intentado dar a conocer a algunos jóvenes bahienses que tomaron en sus manos la defensa de la educación pública, cuyo punto de significatividad política máxima –según sus manifestaciones- fue la toma de las EMUNS. Estos jóvenes, actuaron como sujetos activos y potentes que realizaron diversas acciones en un tiempo y espacio políticos definidos por ellos, ejerciendo así su propia libertad política. De esta manera, se pudo visualizar el análisis de las características de este grupo de jóvenes centrado en su protagonismo político, en el marco de las particulares condiciones sociohistóricas que experimentaron y en las que intervinieron con acciones múltiples. El ejercicio de la política libre y emancipatoria, así como las acciones políticas y los movimientos juveniles como organizaciones sociales que luchan por conseguir la mayor igualdad quedaron descriptas en los diferentes matices desde la perspectiva de los propios actores que participaron de esta acción organizada y colectiva.

Del mismo modo, la noción de generaciones permitió visualizar las distintas relaciones que se dieron entre los integrantes de estos grupos sociales, cristalizando así las dinámicas inter e intrageneracionales en un tiempo y un espacio determinado. 

 

 

 

 

Referencias

Badiou, Alain. 2000. Movimiento social y representación política. Buenos Aires: Instituto de Estudios y Formación de la CTA.

 

Lewkowicz, Ignacio. 2003. “Generaciones y constitución política”. Publicación electrónica citada en www.estudiolwz.com.ar.

 

Reguillo, Rossana. 2000. “Anclajes y mediaciones del sentido. Lo subjetivo y el orden del discurso: un debate cualitativo”. Revista Universidad de Guadalajara (17).

 

Vommaro, Pablo. 2015. Juventudes y políticas en la Argentina y en América Latina. Tendencias, conflictos y desafíos. Cap. I y III. Buenos Aires: Grupo Editor Universitario.

 

Vommaro, Pablo. 2017. “Territorios y resistencias: configuraciones generacionales y procesos de politización en Argentina con perspectiva latinoamericana”. Iztapalapa. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades.

 

Vommaro, Pablo. 2014. “La disputa por lo público en América Latina. Las juventudes en las protestas y en la construcción de lo común”. Nueva Sociedad (251): 55-69.

 

 



[1] La entrevista colectiva se desarrolló en las instalaciones del Departamento de Humanidades de la Universidad Nacional del Sur el 12 de febrero del 2019, participaron cuatro de los jóvenes, estudiantes del nivel secundario y protagonistas del hecho y una docente de las EMUNS (Escuelas Medias de la Universidad Nacional del Sur).

[2] Aquí hacen referencia a un periodista local que es director de una radio y responsable de un medio de comunicación reconocido en la ciudad y la zona.

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